El mismo día que el gobierno de Donald Trump anunció “la mayor reforma fiscal de la historia”, se filtró la existencia de una orden ejecutiva para que Estados Unidos abandone el Tratado de Libre Comercio. Según la información trascendida, la Casa Blanca estaría evaluando su firma, la cual podría realizarse a fin de esta semana o inicios de la próxima.
La cadena NBC y el portal Político difundieron la noticia, citando fuentes de la administración. No está claro aún cual sería el contenido específico de la orden, y se menciona también que podrían introducirse modificaciones en los próximos días.
En pocos minutos, el peso mexicano -una de las monedas más volátiles del mundo- cayó un 2.5%, dejando atrás la moderada recuperación de las semanas previas. La Bolsa Mexicana de Valores también retrocedía al compás de la información difundida.
¿Filtración casual?
Diversos analistas consideran que la filtración fue obra del gobierno estadounidense, como una medida de presión sobre sus pares de México y Canadá. Esto en vistas de que en los próximos meses debe iniciar el proceso de renegociación, el cual fue anunciado recientemente por el gobierno mexicano para agosto.
Según estas interpretaciones, el gobierno de Trump no pretendería la retirada del TLC, sino más bien presionar “in extremis” para que inicien las negociaciones lo antes posible, estableciendo condiciones acordes a las que exige Trump, quien una y otra vez amenazó con retirarse del TLC “si no se veían grandes cambios en el tratado y deja de perjudicar a los estadounidenses”.
Independientemente que se concrete la orden ejecutiva y de su contenido específico, el gobierno de Trump, desde su asunción, pretende imponer mejores condiciones para los intereses económicos y políticos de EE.UU. y sus trasnacionales, lo cual genera inestabilidad y fricciones a nivel internacional, con otras potencias -como China- y con sus antiguos “socios”, como México.
Esto a la par que despliega acciones ofensivas y demostraciones de su poderío, como en Siria, Afganistan o más recientemente subiendo la tensión a la crisis con Corea del Norte. En esa perspectiva es que se inscribe la buscada renegociación del TLC o medidas incluso más extremas.
Por su parte, una retirada del TLC supondría un verdadero terremoto económico, por los múltiples vasos comunicantes que unen las economías de sus integrantes, y por las grandes ganancias que obtienen las trasnacionales estadounidenses instaladas en México y que exportan al norte del Río Bravo.
La filtración es considerada además un mensaje a su base electoral, para mostrar su disposición a cumplir sus promesas de campaña, un día después que no logró el acuerdo con el Congreso en torno a los recursos para la construcción del muro.
La supuesta existencia de la orden se conoce el mismo día en que se anuncia la reducción del 35% al 15% del impuesto a las empresas, entre otras medidas, lo cual fue presentada como una acción para lograr el retorno de capitales y el crecimiento económico, una de sus promesas electorales centrales. |