Organizada por la Asamblea Democrática de Escuelas Secundarias Técnicas de la Ciudad de México y la Asamblea de Coordinación de la Secciones 10 y 11 de la CNTE-SNTE (ACS 10-11), a la mesa redonda acudieron alrededor de 150 personas.
Reunidos en el Auditorio 15 de Mayo, los asistentes escuchamos las ponencias de los maestros Sabino González Martínez, miembro de la ACS 10-11; Humberto Martínez Brizuela del Instituto Politécnico Nacional, participante del movimiento estudiantil de 1968 y fundador de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE); y Enrique Ávila Carrillo, docente de la Escuela Normal Superior de México, delegado al Consejo Nacional de Huelga y ex preso político en Lecumberri del movimiento estudiantil del 68, también fundador de la CNTE.
El evento contó con la presencia y el testimonio de familiares y gente cercana a los cuatro íconos de la CNTE: Consuelo Solís Morales, esposa del maestro y guerrillero Genaro Vázquez Rojas; David Cabañas Barrientos, hermano y compañero de lucha de Lucio Cabañas Barrientos, también maestro y guerrillero; Paulino Hernández Arroyo, compañero de lucha de Misael Núñez Acosta, maestro del Estado de México y referente de la organización y la lucha magisterial; y Luz María Gaytán Nayares, ex alumna de Arturo Gámiz García, participante del asalto al Cuartel de Madera en 1965, e hija de Salvador Gaytán, quien le diera continuidad a la lucha iniciada por Gámiz y sus compañeros.
Las coordinadoras de los 70’s
En su participación, Sabino González explicó el contexto en el que surge la CNTE. La década de los 70’s es de auge de las luchas del movimiento obrero y popular, con huelgas como la de Nacozari, los telefonistas y los electricistas, junto a importantes procesos en el Estado de México, como el de los trabajadores de General Motors, Acermex y Spicer, entre otros, que expresaron una tendencia a la lucha por la independencia sindical.
Estas y otras luchas darán lugar al surgimiento de coordinadoras, que es la forma de organización que adquiere el movimiento obrero-popular, por ejemplo, la Coordinadora Nacional del Movimiento Urbano Popular (CONAMUP, 1981), la Coordinadora Nacional Plan de Ayala (CNPA, 1979), la Coordinadora Sindical Nacional (COSINA, 1981) y la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE, 1979), de las que sólo la última permanece en pie (la CNPA aún existe, pero ligada al Partido del Trabajo).
El maestro Sabino hizo también referencia a la reforma política de 1977, que permitió el registro legal de partidos de oposición, como el Partido Comunista Mexicano, para que pudieran participar en las elecciones, como forma de desviar las luchas.
Asimismo, habló del descubrimiento de yacimientos petroleros en el sureste del país por aquellos años, lo que llevó al presidente José López Portillo a declarar que México se preparaba para “administrar la abundancia”.
Como consecuencia del auge petrolero, aumentó el costo de la vida en estados como Tabasco y Chiapas, sin que aumentaran los salarios. Se organizó entonces la lucha por sobresueldos en zonas de vida cara. En un principio, los charros del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) llamaron a movilizarse pero, desconfiando de ellos, los maestros de base comenzaron a formar consejos centrales de lucha, como estructuras paralelas al sindicato para impulsar los paros, conducir al movimiento y extenderlo. Así, el movimiento de los consejos y organizaciones democráticas daría lugar al surgimiento de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación y Organizaciones Democráticas (nombre original de la CNTE) en 1979 en Chiapas.
Uno de los principales debates de la naciente Coordinadora se daría en torno a las vías para lograr la democratización del SNTE.
Recuperar la experiencia de 1989
En su intervención, el profesor Humberto Brizuela también hizo referencia a las luchas de los 60’s y 70’s como antecedentes de la creación de la CNTE. Habló de la necesidad de recuperar las formas de organización surgidas durante la Primavera Magisterial de 1989, poniendo como ejemplo la Asamblea de Representantes de la Sección 10 en el entonces Distrito Federal.
Como ejemplo actual de “sindicalismo independiente”, se refirió a la Sección 22 del SNTE Oaxaca (dirigida por la CNTE), en donde la Asamblea de Representantes controla “más o menos” a los dirigentes.
Sobre la propuesta surgida del 13° Congreso de la CNTE en Oaxaca, en el sentido de hacer un referendo para el ingreso de la Coordinadora a la Nueva Central de Trabajadores, Brizuela consideró que este no es el momento, proponiendo en cambio la formación de una Federación de Sindicatos de la Educación.
La diversidad de la CNTE
En su turno, el maestro Enrique Ávila habló de la conformación de dos bloques al interior del magisterio desde el siglo XIX: el primero integrado por maestros con posiciones liberales o conservadoras, y el segundo dividido en dos grupos, uno con tendencias anarquistas (magonistas, anarcosindicalistas) y el otro influido por el “marxismo-leninismo” a partir de la década de los 20´s.
Con la conformación del SNTE en 1943, las corrientes dominantes serán el lombardismo y el “nacionalismo revolucionario” del PRM (después PRI), ligado a la figura de Lázaro Cárdenas.
Haciendo un recuento de la participación magisterial en algunas de las principales gestas del siglo XX, Ávila mencionó el Movimiento Revolucionario del Magisterio (1956-1960) encabezado por Othón Salazar, el ataque al Cuartel Madera y las guerrillas de Lucio Cabañas y Genaro Vázquez en los 60’s, y el movimiento estudiantil del 68, destacando la participación de las 36 normales rurales (en represalia, en 1969 serían cerradas 17). Prosiguió con la “guerra sucia” y la participación de maestros de primaria en la conformación de la Liga 23 de Septiembre, el Movimiento de Acción Revolucionaria (MAR) y otros grupos guerrilleros.
En 1979 participan en la conformación de la CNTE maestros de diversos estados y regiones, como Chiapas, Tabasco, Guerrero, Michoacán, La Laguna y el Distrito Federal. Oaxaca se integrará en 1982. Para nada homogénea, al interior de la CNTE actúan, desde su surgimiento, grupos maoístas, trotskistas, gramscianos, guevaristas, stalinistas y nacionalistas.
Sobre la discusión en cuanto a cómo enfrentar al charrismo sindical, había principalmente dos posiciones: conformar un sindicato paralelo para ganar a la mayoría del magisterio y desde ahí disputar el Contrato Colectivo de Trabajo, o democratizar al SNTE, imponiéndose esta última posición mayoritariamente.
Ávila Carrillo también destacó la importancia de la Escuela Normal Superior de México (ubicada entonces en la calle Fresno #15, colonia Santa María la Ribera) en la consolidación de la CNTE. Contó cómo el Auditorio Rafael Ramírez de la ENSM se convirtió en el centro organizador de la disidencia magisterial, para la lucha por aumento salarial y en defensa de la educación laica, gratuita y obligatoria.
Un debate vigente
En el contexto del duro ataque que sufrimos los trabajadores a escala internacional, dada la continuidad de la crisis económica que nos quieren hacer pagar los grandes empresarios y sus gobiernos; considerando la amenaza que representa Trump como presidente de EE.UU., quien pretende reforzar los mecanismos de saqueo y las cadenas de subordinación de nuestro país al imperialismo yanqui; teniendo en cuenta además los ataques del gobierno de Peña Nieto sobre los derechos y conquistas sociales, como son la reforma educativa y las demás reformas estructurales; la reflexión sobre nuestra propia historia cobra especial importancia para pensar los desafíos actuales que tenemos como parte de la clase trabajadora.
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