Foto: Virginia Benedetto / La Capital
El equipo que pelea por la punta desde comienzo de año se encuentra en conflicto constante con toda la comunidad futbolera. Newells fue uno de los clubes que debía meses de sueldo a los jugadores y ahora avanzó en despidos como represalia, tras la lucha de los trabajadores del club por la falta de pago de los sueldos.
La actual dirigencia se excusó por la falta de pago diciendo que estaban esperando un cheque de la AFA, un verdadero cuento chino en el mundo del fútbol. Ante ellos los trabajadores realizaron medidas de lucha, ya que cobraban su sueldo en tres cuotas o no se les pagaba siquiera. Uno de ellos comentó a La Izquierda Diario: “Estuvimos como tres meses sin cobrar los sueldos, nos decían que nos iban a pagar pero si levantábamos el paro, una verdadera extorsión”.
En la última reunión que se realizó en el Ministerio de Trabajo entre el sindicato, los delegados y parte de la dirigencia, resolvieron pagar los sueldos adeudados y que no haya ningún despido. Poco duro la promesa del club. Según confirmó uno de los delegados, Mauro Litrenta, “los despedidos son tres trabajadores de maestranza”. “Uno trabaja en Bella Vista y los otros dos en el Parque”, agregó. Y añadió que “lo más lamentable es que tres familias quedan en la calle”.
“Los motivos no los tenemos claros y vamos a esperar la reunión para ver que nos dicen, pero suponemos que es en represalia a la medida de fuerza que llevamos a cabo semanas atrás por falta de pago de los sueldos”, concluyó Litrenta.
Además en las últimas semanas del conflicto la dirigencia se negó a hablar con los delegados, optaron por charlar solo con el sindicato. Todas las dirigencias del fútbol argentino que manejan montos siderales de dinero, y en conjunto en la AFA operan económica y políticamente con todos los gobiernos de turno, aplican en los clubes las mismas formas de explotación empresarial que usan en sus propias empresas. Mientras tanto la lucha trabajadores para defender sus fuentes laborales y por que la dirigencia cumpla con sus promesas sigue en pie. |