El jueves recién pasado Bárbara Figueroa en nombre de la CUT aceptó mediante documento las impugnaciones y denuncias hechas al proceso eleccionario de la Central. Con ello mostrando una de las aristas más concretas de la crisis que viene atravesando el organismo sindical más grande del país. Ante esto ¿cuál es la alternativa que tienen que levantar las y los trabajadores?
El pasado 4 de mayo, a través de un documento al Tribual Electoral de la Región Metropolitana, la presidenta de la Central Unitaria de Trabajadores(CUT) y militante del Partido Comunista(PC), Bárbara Figueroa, aceptó en su conjunto las impugnaciones realizadas por el proceso electoral de la directiva de la Central que se dio en agosto del año 2016. Como lo mostró La Tercera, Figueroa en nombre de la directiva declaró "vengo en allanarme de las impugnaciones interpuestas en estos autos por compartir las alegaciones de los demandantes en cuando a la nulidad de la elección realizada con fecha 26 de agosto de 2016 y, por ende, la necesidad de efectuar nueva elección de Consejo Directivo para la CUT”.
Cabe recordar que las impugnaciones realizadas fueron por alteraciones en el padrón electoral, el robo de cajas con material de las elecciones, votantes que no estaban habilitados, hasta la aparición de sindicatos fantasmas. Es decir, un conjunto de elementos que viciaron la totalidad del proceso electoral que favorecía a la dirección actual de la CUT.
Es más, las denuncias golpearon al sector de Arturo Martínez(PS), Bárbara Figueroa(PC) y al mismo Nolberto Díaz(DC), quien habría encabezado una de las impugnaciones, siendo esta, una de las aristas que abrió públicamente la crisis por la que viene atravesando la Central más grande de trabajadores del país. Lo que se profundizaría más tarde en el último Congreso del organismo sindical cuando la discusión en torno al voto universal o ponderado, separó las aguas del Congreso provocando incluso el congelamiento del Colegio de Profesores dentro de la CUT.
Respecto a la situación de la CUT y su profunda crisis, Lester Calderón presidente del Sindicato N°1 de trabajadores de la fábrica de explosivos Orica Chile y militante del Partido de Trabajadores Revolucionarios(PTR) nos comenta "la aceptación de las impugnaciones son una muestra más de la crisis por la que viene atravesando la CUT, la cual no sólo responde a los eventos del proceso electoral, si no que se viene arrastrando desde las muestras concretas de cómo las direcciones de la Central muestran su subordinación al régimen político y la Nueva Mayoría, lo cual se reflejó en el respaldo a la Reforma Laboral que más que un avance fue un retroceso para la clase trabajadora; la política de "diálogo social" con organizaciones empresariales tan grandes como la Confederación de Producción y Comercio, que junto al Gobierno han determinado por ejemplo los bajos salarios; su nula posición ante la intransigencia patronal reflejada en cómo se pasaron los miles de despidos en las mineras durante los últimos años o en los casos de represión a los trabajadores, donde la más brutal dejó a un minero como Nelsón Quichillao muerto en manos de la policía "
Calderón, además agrega "si bien nosotros desde el PTR, planteamos la necesidad en torno a las elecciones de avanzar hacia la votación universal, creemos que la crisis de la CUT debe ser resuelta mediante la construcción de una Nueva Central Única de Trabajadores. Una política que deberían tomar los sectores descontentos que se encuentra tanto dentro como fuera de la CUT. Una Nueva Central que funde sus principios bajo la democracia de los propios trabajadores, con delegados que sean representantes de cada lugar de trabajo, que fortalezcan la organización de la clase obrera mediante la independencia política de las y los trabajadores de los empresarios, el régimen político actual y sus partidos tanto de la derecha como la Nueva Mayoría" .
Por último algunos sectores como la CONFUSAM, dan por hecho quitar el respaldo a cualquier repostulación de Bárbara Figueroa a la directiva de la CUT, así como también otros grupos ya no respaldan ni siquiera a la actual directiva transitoria compuesta por Figueroa, Martínez y Díaz.