Chile Vamos rindió un homenaje al dueño de El Mercurio, “partido transversal” de la clase dominante del país, El Mercurio, que jugó un rol central en el Golpe de 1973 e histórico en defensa de los intereses de la propiedad privada y los empresarios.
Agustín Edwards, una de las principales cabezas dirigentes de la contrarrevolución de 1973, era homenajeado nada más ni nada menos que en el Senado, una de las instituciones más reaccionarias en la historia del país, de una casta de millonarios totalmente ajena a los intereses de los más explotados y oprimidos, y al servicio del gran capital.
Organizó el homenaje el ex UDI e imputado por corrupción Iván Moreira, el mismo que en el acto de Piñera agitaba el “Viva Chile Pinochet” que se escuchó en las galerías.
La Nueva Mayoría se dividió. Se retiraron los senadores PPD y PS, y la cúpula DC participó del homenaje. Su presidenta y candidata presidencial Carolina Goic, estuvo junto al presidente del Senado, el DC Andrés Zaldívar, partidario histórico del “orden” neoliberal, Ignacio Walker y Patricio Walker, así como el corrupto Jorge Pizarro.
El “camino propio” seguido por la DC con su candidata presidencial corriendo sola hacia primera vuelta, dividida de los partidos “progresistas” de la Nueva Mayoría (PR-PS-PPD-PC), que configuran un escenario novedoso con la centro-izquierda dividida por primera vez en 27 años, los lleva a buscar fortalecer un “centro”, que hoy más debilitado, los empuja a la derecha.
Es parte de la reconfiguración que empieza a iniciarse de todo el régimen político, cuestionado por los procesos de luchas estudiantiles, regionales, obreras y sindicales, de las mujeres, pobladores y mapuche, abiertos desde el 2011.
Este homenaje no es casual. La DC parece retornar a su sentido “histórico” de ir virando a derecha cada vez que el escenario por abajo es más convulsionado con amplias franjas de trabajadores, jóvenes y mujeres con expectativas de reformas.
Expectativas que la Nueva Mayoría no pudo satisfacer (por donde irrumpe el Frente Amplio), y donde la DC y su “cocina” parlamentaria fueron centrales. Que harán frente a una segunda vuelta está incluso por verse, con un electorado más proclive a un Piñera que a un Guillier o a una Beatriz Sánchez.
El diputado Gabriel Boric, del Frente Amplio, protestó ante el homenaje entrando al Senado con una pancarta y tras retirarse, planteó la demanda de una ley de medios. Es correcta la protesta. Pero nada dijo de terminar con los subsidios estatales a los monopólicos medios de comunicación y de expropiar sin pago El Mercurio y los grandes medios poniendo esos recursos directamente al servicio de la propaganda y comunicación de los sindicatos, organizaciones de trabajadores, centros de estudiantes, juntas de vecinos, organizaciones de mujeres y pobladores, medios independientes y de izquierda, radios abiertas y populares.
Estas deben ser las medidas que ataquen a los Edwards y los centros del poder de la clase dominante del país, que saquen las riquezas y explotan a la mayoría del pueblo trabajador para el beneficio de un puñado de capitalistas nacionales y extranjeros, e instituciones como El Senado que defienden (con sus leyes todos los días) los intereses de este sistema.
Eso es Edwards, parte de la misma herencia de Pinochet, a quien homenajea la DC junto a la derecha, que hoy ve más que nunca la necesidad de defender "su" herencia. |