Pan y Rosas se solidariza con Las Kellys este 31 de mayo, tras la negociación del convenio de hostelería y su lucha por la prohibición de las externalizaciones. Porque la precariedad también es violencia de género.
Desde Pan y Rosas nos solidarizamos activamente con Las Kellys, porque la precariedad laboral es una de las violencias que más nos afecta a la mayoría de las mujeres trabajadoras. Condenándonos a enfermedades, bajos salarios y condiciones laborales de esclavitud.
"Si UGT y CCOO consintieran las externalizaciones, nos condenarían a seguir permaneciendo fuera de los órganos de representación colectiva, a seguir soportando distracciones flagrantes de derechos salariales y de la Seguridad Social, a seguir padeciendo cargas de trabajo inhumanas que nos dejan secuelas incurables y, en definitiva, a ser discriminadas y tratadas como trabajadoras de clase B, por no decir como esclavas, en los hoteles respecto al resto de la plantilla", decía Vania con un megáfono mirando hacia arriba, al edificio donde se reunían, sin presencia de Las Kellys, CCOO y UGT con la patronal.
Porque cómo ellas mismas dicen, la lucha contra la precariedad es una lucha de todos y todas, hacemos un llamado a todos los colectivos de mujeres, sociales y sindicatos a apoyar este acto.