Las clases de nivel básico en Baja California han quedado suspendidas durante los días martes 23 y jueves 25 de mayo, señaló la secretaria general de la sección 37 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), María Luisa Gutiérrez Santoyo.
La actual administración estatal que encabeza el panista Francisco Vega de Lamadrid ha permanecido indiferente ante la situación que enfrentan más de 16,000 maestros en la entidad, donde hay adeudos históricos de aguinaldos y pagos a jubilados, así como el permanente atraso en pago de finiquitos y salarios a los docentes interinos.
Ante el descontento de la base magisterial, los líderes de la sección 2 y 37 de la SNTE han anunciado la total suspensión de actividades en aproximadamente 3 mil escuelas en el estado de Baja California. Declararon que ante las reuniones sostenidas con el secretario de Educación del Estado, Miguel Ángel Mendoza González, no hay un avance en resolver las demandas y problemas actuales del magisterio. Por eso durante los dos días de paro plantean denunciar la política del gobierno estatal al adeudar y no cubrir el total de pagos -existe un rezago de más de 120 millones de pesos- a maestros internos y jubilados de Baja California.
Cabe señalar que de los maestros interinos hay casos donde los adeudos son desde 2011, por lo que maestros han anunciado a padres de familia que se sumarán a la convocatoria del paro laboral en los dos turnos.
Durante la jornada del jueves se extenderá el paro laboral a 2,980 centros escolares, donde además, los maestros han acordado realizar plantones docentes en los principales centros de gobierno en más de cinco municipios, como una medida de presión para el gobierno.
Mientras estas acciones se llevan a cabo con la participación de padres y madres de familia, el gobierno del también llamado “Kiko” Vega hizo un llamado a los maestros para presentarse a trabajar, con un tono que recuerda al secretario de Educación Pública, Aurelio Nuño Mayer.
El gobernador agregó que no han motivo real para la suspensión de clases, considerando que el Gobierno del Estado entregó 85 millones de pesos en sueldos a los trabajadores. Sin embargo, tuvo que reconocer el rezago de los adeudos debido a que “estaban cotejando los datos entre las partes”, cuando los maestros han señalado el incumplimiento de los compromisos establecidos.
De la lucha contra el gasolinazo al paro magisterial
A pesar de que ambas secciones no pertenecen a la disidencia magisterial que ha protagonizado en el último periodo una intensa lucha en todo el país contra la llamada reforma educativa y las reformas estructurales, es un elemento progresivo de la vida política en dicha entidad que se lleve a cabo una jornada de lucha mediante el paro laboral.
En este sentido es el conjunto de la base magisterial la que tiene en sus manos el poder de llevar hasta el final sus demandas y reivindicaciones, llamando a otros sectores de trabajadores y del propio movimiento magisterial a abrazar su justa lucha.
Fue en Baja California donde el descontento por el gasolinazo de principios de año se expresó de manera masiva en las calles de dicha entidad, y que ahora puede ser empujada junto con padres y madres de familia, así como estudiantes y docentes de universidades para empalmar con las demandas del conjunto de la población en Baja California.
Frente al gobierno de “Kiko” Vega que no sólo adeuda millones a los maestros, sino que también pretende amenazar al conjunto de la educación con la privatización de universidades -como el caso de la Autónoma de Baja California y precarizando las condiciones de sus docentes- es fundamental responder con el paro y la huelga, en la perspectiva de integrar al conjunto de docentes del estado y convocar unitariamente un Encuentro Nacional de Organizaciones en lucha para preparar un pliego unificado de demandas y coordinar la movilización. |