Luego de tres días de paro y bloqueo de portones de la fábrica ubicada en el Parque Industrial de Burzaco, los trabajadores de Stockl obligaron a la empresa y al ministerio de Trabajo de Almirante Brown a reinstalar a los despedidos a sus puestos, previamente comprometiendo al sindicato.
Luego de tres días de paro y de bloqueos de portones de la fábrica ubicada en el Parque Industrial de Burzaco, los trabajadores de Stockl obligaron a la empresa y al ministerio de Trabajo de Almirante Brown a reinstalar a los despedidos a sus puestos, previamente comprometiendo al sindicato.
Dicha resolución regiría hasta el día viernes cuando se realizará la audiencia en el ministerio, pero no cuenta con ningún acta firmada, por lo cual el conflicto no ha finalizado. La empresa se había ausentado de la audiencia del día lunes y ante la férrea decisión de los trabajadores, que continuaron con el paro y la permanencia en los portones, el ministerio se presentó el día martes a "intimar" a la empresa. A pesar de esto, móviles de la Infantería se acercaron y apostaron frente a la fábrica en el día ayer, según denunciaron los trabajadores.
La unidad desplegada entre los trabajadores despedidos y los de adentro imponiendo el paro y el bloqueo logró una amplia repercusión mediática y en redes sociales, y han puesto en cuestionamiento no solo a los despidos arbitrarios y persecutorios, sino también a las condiciones precarias de trabajo, como no tener agua potable, ropa inadecuada, baños rotos y llenos de ratas. Sumado a la falta de ART y obra social está el pago en cuotas de los sueldos y las vacaciones y no les hacen los aportes a la Anses.
En la industria metalúrgica existen en total más de 20 mil suspensiones y despidos. El gremio, UOM, se encuentra realizando medidas simbólicas en el marco de las paritarias, en las que el gobierno de Macri quiere números a la baja de la mano de las cámaras empresarias.
Gustavo Michel, trabajador de la multinacional Shell de la agrupación nacional Naranja Petrolera y militante del PTS en el Frente de Izquierda planteó: "Nos hemos acercado en varias ocasiones para llevar nuestra solidaridad y apoyar a los trabajadores de Stockl. Lo que se da en esta ocasión es un paso adelante, pero no hay que confiar ciegamente en esta negociación sin actas firmadas. Lo que garantiza doblarle el brazo a la patronal es la unidad entre los despedidos y los de adentro haciendo una gran difusión de esta lucha con campañas solidarias. Hay que exigirle a la UOM un paro general para frenar los despidos en toda la industria. Los trabajadores deberán evaluar como garantizar que el viernes en el ministerio se firma la reinstalación de todos los despedidos y no una maniobra de parte de la empresa y el sindicato".