Desde principios de año el Frente Nacional por la Familia, apoyado e impulsado por la Iglesia católica y en particular por los obispos cuyas diócesis se encuentran en el Estado de México, se dio cita en varias ocasiones con Alfredo del Mazo (PRI) y Josefina Vázquez Mota (PAN) para definir a qué candidato apoyaría en las próximas elecciones para gobernador en el Estado de México.
Tras las diversas entrevistas con ambos candidatos, el frente nacional decidió apoyar al candidato priísta Alfredo del Mazo, ya que éste dejó clara su posición en contra del aborto y por el matrimonio únicamente entre un hombre y una mujer. Esta decisión fue tomada debido a que Josefina Vázquez Mota se pronunció directamente contra el aborto pero no fue clara respecto a su posición sobre el matrimonio igualitario.
Alfredo del Mazo contra el derecho al aborto
Una de las banderas que levanta el candidato del PRI es en contra del aborto, porque dice “defender la vida”, pero lo que no dice es que en este país miles de mujeres mueren al año producto de abortos clandestinos, y algunas otras son encarceladas por abortos espontáneos.
Son las mujeres trabajadoras y las más empobrecidas las que mueren debido a la ilegalización del aborto; porque no pueden pagar clínicas privadas o salir del país a realizar la interrupción del embarazo. A su vez, las que sobreviven, son criminalizadas. Son estas mismas mujeres las que viven a diario la violencia en las calles, y se les arranca la vida de la manera más cruda; porque el Estado de México se posiciona como la entidad con mayores índices de feminicidio.
Además de atacar la vida de las mujeres más precarizadas, su discurso promueve el odio contra la diversidad sexual al “naturalizar” y sostener que la única familia posible es la que está conformada por un hombre y una mujer.
Al igual que cuando se movilizó el Frente Nacional por la Familia después de la iniciativa que presentó Enrique Peña Nieto para hacer constitucional el matrimonio igualitario -como método para lavarse la cara ante los ataques a derechos democráticos llevados a cabo durante su gobierno-; las declaraciones de Alfredo del Mazo sólo fomentan los crímenes de odio y la discriminación a gays, lesbianas y trans, en un estado que ocupa el primer lugar nacional en feminicidios y que se posiciona como el segundo con mayores números de ataques de odio, sólo por detrás de la Ciudad de México.
Cruzada del PRI contra las mujeres y la sexodiversidad
Uno de los ejes centrales de la campaña de Alfredo del Mazo está encaminado a obtener el voto de las mujeres a través de dos propuestas básicas: “acabar” con el feminicidio y “reconocer” el trabajo de las amas de casa con el ‘salario rosa’.
Propuestas hechas por su supuesta “preocupación” por la vida de las mujeres, pero su discurso es hipócrita porque mientras dice que pondrá toda la fuerza para acabar con el feminicidio, fomenta el odio y no permite las condiciones necesarias para que las mujeres no mueran por abortos clandestinos.
Para acabar con el feminicidio propone aplicar la Alerta de Violencia de Género. Sin embargo, la alerta de género es completamente estéril ante el feminicidio, como lo han demostrado otros estados en donde se ha implementado, y que entre uno de sus apartados incluye la militarización del Estado para “mayor seguridad”. Su carácter reaccionario lo demuestra Ciudad Juárez –bastión histórico del feminicidio– donde las autoridades implementaron el programa ‘Todos somos Juárez’, que sacó a los militares a las calles a “combatir el narcotráfico” y esto llevó al incremento de la violencia contra las mujeres y el feminicidio se elevó en un 300%.
Por otro lado, propone el ‘salario rosa’ para “reconocer el trabajo de las amas de casa” y por su dedicación en las tareas del hogar; pero lo que en realidad hace el candidato es exaltar las tareas que se le adjudican a las mujeres como “naturales”.
En su mayoría las tareas del hogar recaen sobre nuestras espaldas, así como el cuidado de los niños, los ancianos y los enfermos, mientras que las ganancias de ese trabajo no remunerado caen en los bolsillos de los grandes capitalistas y el Estado que mantienen los salarios de miseria mientras recorta y privatiza la seguridad social. Es así que las trabajadoras enfrentamos la doble y hasta la triple jornada laboral.
Las propuestas de Alfredo del Mazo van contra las necesidades de las mujeres trabajadoras; el candidato priista utiliza este discurso de preocupación por la vida de las mujeres y reconocimiento a su labor para ganar el voto de las mujeres que vivimos a diario las condiciones de violencia y miseria en el estado.
Nada podemos esperar las mujeres trabajadoras y de los sectores populares de los partidos del Congreso, que gobiernan al servicio de los empresarios y el gobierno estadounidense, impulsores de la militarización de las reformas estructurales -laboral, educativa y energética, entre otras-. Son estos partidos los que han sentado las condiciones materiales para el avance de la opresión patriarcal en nuestras vidas. |