En el marco de la jornada de protesta nacional convocada para este 1 de junio, día donde el Gobierno emitió su última cuenta pública, estudiantes de la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile decidieron paralizar mediante la toma del establecimiento.
Sin embargo, el decano de la Facultad, Harasic, ordenó rellenar con nota 1.0 a los estudiantes que no rindan hoy sus evaluaciones. Estas medidas podrían implicar que cientos de estudiantes pierdan sus becas, retrasen su egreso y, por consiguiente, aumenten su deuda o sean expulsados por reprobación de ramos.
La movilización de este 1ro de junio vuelve a poner al centro la necesidad de que las y los estudiantes retomen la iniciativa en rechazo a la reforma de la Nueva Mayoría, que no responde a las demandas históricas, ni toca las ganancias de los empresarios que han instalado sus negocios en la educación.
La reforma, que hoy se encuentra en trámite legislativo, amenaza la estabilidad laboral de miles de trabajadores de universidades “estatales”, al buscar desplazarlos de su actual calidad de funcionarios públicos, trasladándolos a la normativa que hoy rige a las y los trabajadores del sector privado.
El autoritarismo de quien hoy dirige la Facultad, el abogado Davor Harasic, ex defensor de los controladores del grupo PENTA, ha sido la tónica desde que el año 2015 asumió como Decano. |