A más de una semana de iniciado y a pesar de la militarización del transporte, en Córdoba se mantiene la masividad del paro. Pero los esfuerzos del gobierno municipal de Ramón Mestre por reemplazar a los huelguistas con carneros rápidamente empezaron a hacer agua.
Algunos comentarios de usuarios que viajaron en los servicios de “emergencia” custodiados por Gendarmería y manejados por supuestos choferes contratados de forma improvisada, dejan en claro no sólo la voluntad antiobrera del Gobierno sino su irresponsabilidad y desinterés por la vida de miles de personas.
“No es de mala onda, pero me tomé uno de esos colectivos de emergencia y casi me muero”, manifestó una docente de Córdoba en comunicación con este diario. “Éste sí que no es chofer, ni siquiera debe tener carnet de conducir moto. Casi nos mata, se comió dos cordones, las personas todas amontonadas, nos caíamos en las paradas, para adelante, para atrás”, agregó.
Apelando a la ironía y el humor, la usuaria afirmó que “tenía tendinitis en un brazo, pero después de este viaje tengo en los dos. El chofer no sabía medir las distancias para el frenado. La gente reclamando. Un desastre. Yo así no subo más, ni a la esquina voy”.
Vale recordar que la campaña oficial contra los huelguistas tiene como uno de sus puntos más fuertes el intento de mostrar la decisión de “volver a la normalidad” prescindiendo de quienes día a día se sientan frente al volante y conducen a miles y miles de personas.
Campaña que no estaría saliendo del todo bien. “En estas condiciones, yo aconsejo a la gente que no mande a los chicos al colegio . De terror el colectivero que me tocó en este bendito servicio de emergencia de nuestro señor intendente Mestre”, sintetizó la docente indignada.
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