La eliminación del Crédito con Aval del Estado es una de las demandas centrales e históricas del movimiento estudiantil, por ser un crédito que mantiene endeudadas a decenas de miles de familias por más de 15 años para poder educarse, y porque entrega enormes caudales de dineros públicos a bancos y a corporaciones privadas.
Hace pocos días la Comisión de Educación de la Cámara de Diputados votó a favor de la derogación del CAE para el año 2019, contradiciendo así la Nueva Mayoría, las palabras de la propia ministra Del Piano, quien a finales de abril de este año, había prometido la eliminación de dicho crédito para el 2018, como moneda de cambio para aprobar la reforma a la educación superior.
El gobierno y sus parlamentarios se proponen eliminar el CAE, pero en su reforma están lejos de responder a las demandas históricas del estudiantado, fundamentalmente a la exigencia que desde hace años hace eco y resuena en las calles, Universidades y liceos: la educación gratuita universal sin subsidio a los privados.
Además, las familias que hoy en día se encuentran endeudadas tendrán que pagar sus deudas adquiridas, porque toda la derecha y la Nueva Mayoría se niegan a condonar cualquier deuda. Que las familias sigan pagando por largos años un crédito ya eliminado. Esa es su idea.
El oficialismo y la derecha, con tintes y matices diferentes, defienden los cimientos y la estructura fundamental de la educación de mercado, y legislan tratando de cooptar a sectores del movimiento estudiantil, pero sin afectar las ganancias de los empresarios educativos.
Esa no puede ser la vía del estudiantado. Tenemos que enfrentar directamente las ganancias empresariales para conquistar el anhelado derecho a la educación, basada en la gratuidad universal, única forma de resolver la crisis histórica de la educación en Chile.
Hay que terminar con las deudas de casi 1 millón de familias condonando totalmente éstas, y que las paguen los bancos, que se han enriquecido durante años con nuestras deudas, y poniendo todos los recursos del Estado para fortaecer la educación pública y gratuita en todos sus niveles, ampliando la matrícula abierta y terminando la precarización laboral. |