La reforma educativa a las universidades estatales que pretende aprobar el gobierno en el parlamento es un proyecto que como mencionamos aquí, es estructuralmente neoliberal, no responde a los intereses históricos del movimiento estudiantil, como la educación gratuita universal, ni de los trabajadores de las instituciones de educación superior, como el paso a planta y el fin a la precarización.
La Constitución de nuestro país explica por “autonomía universitaria”: Artículo 4°- Se entiende por autonomía el derecho de cada universidad a regir por sí misma, en conformidad con lo establecido en sus estatutos, todo lo concerniente al cumplimiento de sus finalidades y comprende la autonomía académica, económica y administrativa.
En el actual proyecto de reforma educativa, en cuanto a democracia interna, propone un modelo de gobierno universitario muy similar a la Junta Directiva heredada de la dictadura. Este es un Concejo Superior, compuesto por 9 miembros: tres delegados escogidos por el gobierno de turno, dos personalidades de la región, tres escogidos por el Concejo Universitario (mayoría académicos), y finalmente el rector.
Han intentado cambiar de maquillaje, pero mantener la misma cara. Actualmente, ni aprobándose este proyecto, las universidades podrían integrar a estudiantes, funcionarios y académicos para co gobernar la universidad. Acá cada universidad pierde derecho a regir por sí misma.
Para conquistar una real autonomía de los gobiernos de turno (al contrario del proyecto de reforma que propone el gobierno), es necesario una gran organización y movilización de los estudiantes, en unidad con los trabajadores, para hacer carne el rechazo a la reforma neoliberal, para acabar con la educación de mercado y también para exigir tener voz y voto en las universidades en las que estudiamos. Exigiendo un co gobierno triestamental, con mayoría estudiantil y que las autoridades puedas ser elegidas de manera unipersonal a través del voto universal y acabar con la educación de mercado. |