El archipiélago de la derecha
Llegan con Piñera corriendo con ventaja, no solo está primero en las encuestas y demuestra mayor soltura en los temas en discusión, sino que tiene el apoyo de todos los poderes, económicos, mediáticos y de los dueños de la derecha, con el apoyo de la UDI y RN. Kast busca posicionarse para el futuro a él mismo, y para afirmar su partido, Evopolis. Ossandon es el verdadero desafiante de Piñera, pero es denostado por sus pares del sector.
Los periodistas trataron de mostrar aislado a Ossandon, que respondió que él recogió 40.000 firmas para su candidatura, y que RN no pudo hacerlo.
Kast diferenció a su partido Evopolis, contra UDI, RN y PRI, porque son iguales y siguen en la diferencia Allende- Pinochet, agregó que con la UDI no se siente cómodo, y que fue un error que Piñera lo sacara del Ministerio de Desarrollo Social.
La llaga de la corrupción en el cuerpo de la derecha en la figura de Piñera
Compiten, sí, se arrojaron dardos, y hasta misiles, también. Los periodistas preguntaron por los casos de corrupción, una llaga en la derecha de la que no se pueden desprender.
Contra Piñera, los procesamientos a ex ministros de Piñera (Golborne, Longueira, Pablo Wagner), a lo que Piñera respondió con la presunción de inocencia. Contra Piñera y el telefonazo de Barrancones, por afectar, dijo Kast, la institucionalidad ambiental, agregando el caso Dominga. Contra Piñera, aprovechando las preguntas, Ossandon toreándolo por la Ley de Pesca, y sobre todo, por la operación política (con la acusación de Pilar Molina) contra su candidatura. Piñera le respondió que era un mentiroso, y que también eran mentiras, agregando acusaciones, que no pudiera caminar por la calle o que estuviera imputado (pero sí lo está). Kast, dijo que no quería discutir más de boletas, cuando es uno de los puntos más críticos en la discusión nacional en los últimos dos años. Contra Piñera, por su compra de acciones en Antarchile, empresa con intereses pesqueros, a propósito de la Ley de Pesca, y el ex presidente respondió que para la aprobación de dicha ley, sus inversiones estaban en un fideicomiso ciego. Ossandon reafirmó que es una ley corrupta. Recordó que Piñera fue declarado reo por el caso del Banco de Talca. Piñera agregó que Ossandon era un prepotente y un ignorante. Ossandon le preguntó si se auto-criticaba por ser el único Gobierno en la historia con ministros imputados, y por tener boletas falsas a empleados de Chilevisión. Piñera le respondió que su familia está involucrada en uno de los mayores fraudes fiscales.
Los anuncios de ataques contra el pueblo trabajador
Pero en el fondo, coinciden en lo fundamental: cómo preparar nuevos ataques al pueblo trabajador, al movimiento estudiantil, al movimiento de las mujeres, al pueblo mapuche, ataques que combinan sus diferencias, la experiencia de Piñera, la demagogia de Ossandon o la renovación joven de Kast. El ataque a la gratuidad en la educación estuvo al centro.
Contra las demandas de los estudiantes, Ossandon, que habla de gratuidad, aclaró sí que en realidad es imposible porque no hay plata, que no tendría plazos, y que sería, finalmente, apenas un sueño. Ya se sabe que para Piñera y Kast ni siquiera es un sueño, están en contra sin trampas. Y Kast lo trató de irresponsable, populista, que solo lo dice para ganar votos. Además, dijo que ni siquiera habría que mantener la gratuidad que hay hasta ahora para poco más de 200.000 estudiantes, por ser muy costosa, y hasta acusó de populista al propio Piñera. Una mala competencia por quién es más de derecha.
Para la educación media, Piñera defendió los Liceos de Excelencia, y Ossandon le recordó que seleccionan, es decir, excluyen y discriminan.
Contra los trabajadores, prometieron el aumento de la productividad (que es producir más con menos trabajadores o abaratándolos, es decir, aumentar la explotación).
Contra la demanda de Derechos Humanos, Piñera aseguró que sacaría de la cárcel a los detenidos de Punta Peuco. Ossandon lo mismo. Los dos escudados en “razones humanitarias” (edad o enfermedad), o en la necesidad de la reconciliación nacional.
Lo reforzaron pidiendo más represión, aprovechando el uso de la inseguridad ciudadana; dirigida también contra el pueblo mapuche.
¿Hubo un ganador?
Siempre se pregunta por quién fue el ganador. Claramente, aquí, todos pierden. Corrupto. Prepotente. Mentiroso. Sin experiencia. Populista. Soberbio. Fracasado. Poco serio. Se dijeron entre sí muchas verdades. |