Este lunes 26, diversos canales de televisión transmitieron el debate de los precandidatos presidenciales de la derecha, bajo el título de #DebateChileVamos, en donde Piñera, Felipe Kast y Manuel José Ossandón, dispararon a fuego cruzado en contra de sus contrincantes.
Las preguntas dentro del debate, estuvieron mayormente dirigidas al cómo la derecha ha financiado su forma de hacer política a través de sobornos y casos de corrupción, en donde los dardos apuntaron principalmente al ex Presidente.
Sin embargo, también se abordaron temas como la gratuidad universal en la educación, el conflicto histórico y político con el pueblo mapuche, el matrimonio igualitario y la adopción homoparental. Temas que causan sarpullido a la derecha cada vez que son puestos al centro del debate.
Esto es expresión de un escenario en donde diversos movimientos sociales han logrado imponer una pauta de debate a los candidatos presidenciales, en donde han debido modificar y maquillas sus ideas para poder aumentar sus votos. En este mismo sentido, Piñera se ha manifestado a favor de “perdonar” al pueblo mapuche, en una búsqueda de “acuerdos”. Por otro lado, Manuel José Ossandón afirma estar de acuerdo con la gratuidad universal y Felipe Kast a favor del derecho a adopción homoparental.
A pesar de esta nueva actualización, la derecha por más que ha intentado sacarse de encima la imagen de la dictadura cívico-militar, siguen defendiendo sus legados, sus políticas y sus medidas, en donde acuerdan con indultar a los genocidas violadores de derechos humanos.
En este sentido, Manuel José Ossandón, afirmó que: “Los derechos humanos son para todos, incluso los violadores de derechos humanos tienen derechos.”
Mientras que por su parte, Felipe Kast rescató el legado de Jaime Guzmán, a pesar de autodefinirse como un pensador de una nueva derecha, ligado a un pensamiento liberal. Afirmando que fue un gran político y gran defensor de los derechos humanos, dejando un partido político con éxito, refiriéndose a la UDI, finalizando con su profundo respeto a su aporte al país.
Sumergidos en el mismo barro
Independiente de los ineficientes intentos de la derecha por diferenciarse entre sí, las discrepancias al final del día son las mínimas. Es por esta misma razón que los candidatos Kast y Ossandón afirmaron que estarían de acuerdo con plegarse a un proyecto mayor, representado en Sebastían Piñera, en caso de no ganar las primarias.
Quienes se ubican hoy desde la vereda de los grandes inversionistas y empresarios no tienen nada que ofrecerle al pueblo trabajador, pobre, a los estudiantes ni a las mujeres, la diversidad sexual ni al pueblo mapuche. Ya que son ellos mismos quienes apuestan por mantener la desigualdad y la herencia de la dictadura, mantenida por la Concertación, la derecha y la Nueva Mayoría.
Frente a esto, hace falta una nueva alternativa política que funcione como un instrumento de las y los trabajadores, rompiendo con las barreras que les impiden hacer política, tales como las candidaturas obreras de Patricia Romo y Lester Calderón.
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