El secretario general de la Unión Tranviarios Automotor (UTA), Roberto Fernández, había afirmado en la mañana de este viernes que levantaría el paro de 48 horas anunciado para este fin de semana si el Ministerio de Trabajo dictaba la conciliación obligatoria.
Si hay algo que tiene Fernández es palabra... cuando de traicionar los intereses de los trabajadores se trata. Dicho y hecho. Apenas el Ministerio de Trabajo dictó la conciliación obligatoria por un plazo de veinte días, el burócrata de la UTA anunció que la medida de fuerza del fin de semana quedaba levantada.
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“Con la conciliación obligatoria quedan todas las cosas como están. Ninguno puede tomar ninguna actitud en ese sentido. Ni ellos (los empresarios) despedir y nosotros seguir trabajando como veníamos trabajando normalmente”, dijo Fernández ante periodistas que lo entrevistaron en las puertas del Ministerio de Trabajo y que se preguntaban hacia sus adentros cuándo “trabajó” realmente el titular de la UTA.
Una vez resuelto el lavantamiento del paro, Fernández ingresó a la cartera laboral para reunirse con los funcionarios y con representantes de las cámaras patronales del transporte, quienes no necesitaron dar declaraciones a la prensa para manifestar su agrado ante la suspensión de la medida de fuerza.
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Resta saber hasta dónde no acatará la conciliación obligatoria el empresariado de colectivos. Para ellos no hay conciliación que sea ni obligatoria ni mucho menos que lleve la situación a estados anteriores. Los despidos en el transporte están a la orden del día, con el consentimiento del propio Fernández y sus cómplices de la conducción de la UTA. |