A pesar de los miles de despidos que se han dado en PEMEX, producto de la Reforma Energética, el gobierno de Tamaulipas continúa con el discurso de la “generación de empleos” como herramienta para aminorar las consecuencias reales de dicha reforma, ya que recientemente declaró que los campos licitados y adjudicados de la cuenca de Burgos, permitirán que las empresas apliquen una inversión de casi 1,000 millones de dólares y generarán unos 10 mil empleos de acuerdo a las proyecciones estimadas. La realidad es que con estos empleos, los empresarios intentarán recuperar su inversión de manera acelerada, sin importar las condiciones laborales ni las prestaciones que brindarán a sus trabajadores.
El gobernador Francisco García Cabeza de Vaca exhorta a los empresarios tamaulipecos a prepararse para brindar servicios a las grandes compañías para poder resultar beneficiados. Incluso reiteró que la oferta educativa de universidades y escuelas técnicas debe adaptarse al nuevo escenario laboral en Tamaulipas hacia mediano y largo plazo para proveer los perfiles que requerirán las trasnacionales para minimizar la importación de empleos.
En medio de la renegociación del TLCAN con los gobiernos de Estados Unidos y Canadá, los tamaulipecos son quienes están bajo la amenaza de perder las prestaciones con las que cuenta el Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM); el gobierno local y federal plantea una situación para que sean los tamaulipecos la mano de obra barata disponible para las trasnacionales.
El recorte de 100 mil millones de pesos al presupuesto de PEMEX ha generado el despido masivo de trabajadores, esperando llegar a 9 mil despidos en todo el país este 2017, de los cuales se pretende que mil se den en Tamaulipas principalmente en la Refinería Francisco I. Madero.
Estas acciones se llevarán a cabo sin importar que los trabajadores sean despedidos de manera injustificada en PEMEX ni en dónde se reubicará a toda la población que solo cuenta con la práctica pero no con el título necesario para ser recontratados en alguna de estas nuevas empresas.
Lo anterior demuestra que al gobierno federal y el que encabeza Cabeza de Vaca no le interesan las necesidades de los trabajadores, únicamente busca el beneficio económico de las cúpulas más altas. Por todo esto, es necesario que los trabajadores del sector petrolero defiendan sus puestos de trabajo para enfrentar a la Reforma Energética y proponer renacionalización de PEMEX para que la empresa quede al servicio de los obreros y no del sector privado nacional y extranjero.
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