En un discurso denunció las listas de espera diciendo que se trataban de “los cuatro jinetes del Apocalipsis”, ya que alcanzan las 2 millones de personas, reflejo dramático de la crisis de la salud pública.
Lo atribuye entre otras razones a la paralización de la política de concesiones hospitalarias, cuando la raíz en cambio está en lo contrario: la millonaria transferencia de millones del Estado a los privados, que el Plan AUGE de Lagos desarrolló, y Piñera se propone ampliar.
Más en general, a la gestión estatal.
Pero tuvo un lapsus en su discurso: anunciaba que con eso se beneficiarán “los clientes”, teniendo que corregirse por “pacientes”. Pero ya estaba dicho: dijo “clientes”.
Igual que cuando habló de la educación como “bien de consumo”, lo piensa para la salud. Este es el verdadero Apocalipsis que se viene con Piñera. |