El promedio de las estimaciones de inflación de noviembre elaborado por las consultoras privadas se ubicó en 1,86 por ciento, lo que refleja una baja de 0,39 punto porcentual respecto de octubre, mientras que la tasa interanual acumula un alza de 40,53 por ciento, de acuerdo con lo informado ayer por diputados de la oposición.
Diputados del radicalismo, el PRO y el massismo difundieron ayer este índice, denominado “IPC Congreso” y desafiaron al kirchnerismo a que debata “una reforma del INDEC” si se opone al dato de las consultoras.
En los últimos días desde sectores cercanos al oficialismo habían aparecido numerosos cuestionamientos al relevamiento de la oposición en el congreso. Antonio Caló, titular de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), había considerado el domingo que “los que dicen que la inflación es del 40 por ciento son irresponsables” y manifestó con ironía que “no sabía que la Cámara de Diputados tenía una oficina que medía cuál es la inflación”.
Con la “sensación de inflación” que le ofrece el relevamiento del Indec le basta para quedarse tranquilo y archivar cualquier reclamo siquiera por bono de fin de año. “El IPC Congreso carece de consistencia metodológica y rigor científico”, había manifestado ayer más temprano la ministra de Economía de la provincia de Buenos Aires, Silvina Batakis.
Sin embargo, pese a los ataques oficialistas, los números dados por las consultoras privadas se acercan a los datos difundidos por los gobiernos de Neuquén, San Luis y la ciudad de Buenos Aires, que mantienen relevamientos independientes de los del Indec. |