El exministro de Planificación Federal del kirchnerismo, Julio De Vido, apuntó contra el Gobierno de Macri para evadir su responsabilidad en la Masacre de Once de febrero de 2012. La semana pasada se había confirmado que la causa contra el exministro por la masacre sería elevada a juicio oral, el cual se iniciaría a fines de septiembre.
De Vido se acercó a los tribunales de Comodoro Py para averiguar el estado del juicio oral en su contra, que comenzaría el 27 de septiembre a cargo de los jueces Pablo Bertuzzi, Néstor Costabel y Gabriela López Iñiguez.
En diálogo con la prensa, el exfuncionario no desaprovechó la oportunidad para referirse, no sin cinismo, al crimen social que constituyó la masacre. "Nadie está más dolido que yo por lo que pasó. Hay que esperar que la justicia actúe", afirmó.
Luego, agregó que "lamentablemente, el contexto electoral no es el mejor momento. Es un acto más de persecución del gobierno de Macri. Yo fui metido por la ventana en esta causa".
Si bien el macrismo monta un circo demagógico para repuntar su mala imagen, utilizando la corrupción del Gobierno kirchnerista; eso solo no exime la responsabilidad de funcionarios como De Vido. Sus negociados como funcionarios estatales implicaron, como en este caso, la muerte de 52 personas y más de 700 heridos.
No obstante, a pesar de su relato de "lucha contra la corrupción", el macrismo no tiene las manos limpias. Incluso durante los Gobiernos kirchneristas, varios personajes macristas, desde los Caputo y Calcaterra hasta el propio presidente, se beneficiaron de la entrega de negocios millonarios.
El mismo De Vido había realizado declaraciones al respecto. "Que el Gobierno siga jodiendo y yo voy dar conocer las cuentas de Franco Macri con Ricardo Jaime y las de (Nicolás) Caputo con (José) López".
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