Un 22 de agosto de 1873 en el puerto de Veracruz, se crea oficialmente el primer Cuerpo de Bomberos del país. Para 1922 se expidió el reglamento para esta corporación y en 1951, por decreto presidencial, se le otorgó el carácter de Heroico Cuerpo de Bomberos.
A partir de entonces son incontables las veces que han intervenido de manera valerosa en la atención de diversos problemas que van desde el más común de los incidentes hasta situaciones de verdadero desastre natural, en la gran mayorías de las veces se juegan la vida.
Sin bien, fue un paso importante el que se reconociera la importante labor de este sector de los trabajadores, en realidad poco se ha avanzado en el reconocimiento material.
Mientras a lo largo del día hemos visto felicitaciones por parte de varios funcionarios, como lo es el Secretario de la Defensa Nacional (Sedena) que reconoció la “loable labor, sacrificio y valor en situaciones de auxilio” desde redes sociales, cabe señalar que este discurso contrasta con el cada vez más palpable descuido en todos los aspectos que hacen de este importante trabajo, donde la precarización laboral es una de sus más importantes características. Aunado a ello, hay que señalar el precario equipamiento con el que la gran mayoría de los bomberos ejercen esta labor diariamente; con equipo dañado o donde los vehículos que usan para traslado de personal son en la mayoría del siglo pasado.
Actualmente se encuentran en funciones 1,900 bomberos en la CDMX, que atienden un promedio de emergencia de 160 emergencias diarias. En el país el registro de bomberos es de un total de 14 mil 251 bomberos, de los cuales 4 mil 524 son voluntarios, lo que quiere decir que el 31% de los bomberos no percibe un salario. De ese total, 3 mil 970 (27%) son remunerados a través de particulares y, finalmente 5 mil 757 (62%) pertenecen a la nómina estatal o municipal.
Sin embargo, hay bomberos cuyo salario es cerca del mínimo. En Chiapas, un bombero percibe aproximadamente 100 pesos diarios, lo que se traduce en unos 3 mil pesos mensuales.
Si lo contrastamos con el número de policías o de soldados, la diferencia entre los sueldos que perciben unos de otros, queda completamente claro el tipo de marginación laboral y social que implementa el gobierno y las autoridades contra este sector de trabajadores. Los funcionarios y el gobierno perredista de Miguel Ángel Mancera son los orquestadores de que estas condiciones continúen para cientos de miles de bomberos, mientras miles de policías y efectivos del Ejército mexicano gozan impunemente de las mejores prestaciones de todo el país.
En una celebración más del Día del Bombero, si bien es importante reconocer la ardua labor cotidiana que ejercen estos hombres y mujeres, también hay que hacer hincapié en la necesidad de pensar en una recuperación de este sector –donde muchos de ellos se encuentran en calidad de “voluntarios”–, sino en la conquista de mejores condiciones y derechos laborales. |