El gobierno golpista de Temer derogó una ley de 1984 que protegía una vasta reserva natural, en la zona amazónica de Brasil, para abrir el área a la explotación comercial de minerales, según una publicación oficial de este miércoles.
El área se extiende por los norteños estados de Amapá y Pará, podrá ser explorada en la busqueda de grandes depósitos de oro, hierro, manganeso y otros minerales. El decreto del presidente golpista disolvió la Reserva Nacional de Cobre y Asociados (Renca) que cubría unas 4,6 millones de hectáreas.
Foto: Ministério de Minas e Energia
Según el gobierno la eliminación de la Renca no pondría fin a otras protecciones a la vegetación nativa, áreas de conservación de la naturaleza y tierras indígenas en la zona. Pero es conocida la forma en que las empresas de la industria minera consiguen sus beneficios, en base a explotación y contaminación del medio ambiente.
Dos terceras partes del área de Renca en el estado de Amapá están sujetas a la protección para zonas indígenas, poblaciones que verán afectada su forma de vida y los recursos naturales que los rodean.
Temer ha estado tratando de estimular la actividad económica del país, en base a reformas laborales que perjudican a los trabajadores y con el anuncio de la privatización de varias empresas estatales.
El gobierno de Temer anunció que 57 activos entre empresas públicas, terminales aeroportuarias, líneas eléctricas y autopistas están abiertas a ser privatizadas, con los que espera recaudar cerca de 14.000 millones de dólares.
La más resonante ha sido el anuncio de la venta de Eletrobras, la mayor empresa de energía del país. En el mercado brasileño aplaudieron la propuesta de privatizar la empresa estatal.
Temer busca, con los anuncios de privatización y apertura de negocios para las multinacionales, dar otra señal a los empresarios. Pide apoyo a su gobierno pues éste garantiza increíbles beneficios para las empresas que inviertan en el país. Pide apoyo para su gobierno golpista que busca continuar aplicando las reformas contra los trabajadores y el pueblo. |