por Alvaro Calderón
En los últimos años hemos visto como la derecha ha impulsado ofensivamente su agenda “feminista” potenciando y dejando a la cabeza a figuras femeninas como Cathy Barriga (pro-UDI y esposa de Joaquín Lavín Jr. militante UDI) actual alcaldesa de la comuna de Maipú, conocida también como la “feminista sin bigotes” tras sus polémicos dichos respecto al feminismo en una entrevista.
Ahora está en medio del debate la actual candidata a diputada por el distrito 9 Loreto Letelier, militante de la Unión Demócrata Independiente (UDI), la cual lanzó polémicas opiniones respecto a diferentes tópicos en su última entrevista con “El Mostrador”. En su entrevista aseguró que su motivación por ser diputada nace al ver la injusticia con que vive la gente, especialmente con la delincuencia, y cuestiona las leyes que actualmente amparan los violadores de mujeres. Casi como si ignorara que son las leyes en que el fundador de su propio partido, Jaime Guzmán, tomo participación en redactar.
Además reafirmó su postura de la existente educación gratuita y calidad en internet, pero que aseguró “no se ha desarrollado en Chile”. De la mano con esto cuestionó la Reforma educacional asegurando que no busca el “progreso y el desarrollo” ya que para ella el aporte de privados siempre será útil. Sin duda el negocio en la educación representa un eslabón que la derecha y los empresarios no están dispuestos a perder.
Aunque, sin duda alguna, lo más chocante y polémico de la entrevista fueron sus dichos acerca del aborto y del feminismo.
“La ley hoy día permite el aborto en el caso que tu “digas” que te violaron, porque ni siquiera hoy día la ley exige la obligación de que haya una persona condenada por el delito de violación para que tú te practiques el aborto, basta con que la mujer lo diga. La inmensa mayoría que se van a practicar, van a ser todos por violación porque en definitiva necesitas solo decir que te violaron, eso es aborto libre.” Afirmó Loreto Letelier.
Así pues deja en claro la postura de la derecha, que considera el aborto casi como un pasatiempo de las mujeres. Pues según los dichos de Letelier:
“Es una cosa que ocurre, lo más común de la vida, que una mujer queda embarazada en la universidad y dice, bueno yo no estoy en edad para tener un hijo. Hoy todas esas mujeres que piensan eso sólo tienen que decir que las violaron”
Según ella su principal preocupación es el negocio que existe con el aborto en la industria de la investigación biogenética para la producción de cremas y cosméticos. Abalando el gobierno y las medidas de Donald Trump contra el aborto aseguró que:
“De una investigación que se hizo a Planned Parenthood, que tiene más de 700 clínicas y tienen intervención en más de 50 países se descubrió a través de unos videos que ellos vendían los fetos y los vendían por parte, o sea vendían el corazón, los pulmones, el hígado a determinado precio en el mercado. Lo que hacían es que ellos los donaban y las empresas les hacían donaciones de vuelta. Un negocio tremendamente lucrativo por lo que promueven el aborto de todas las maneras posibles, por eso Donald Trump le quitó el financiamiento a estas clínicas que venden las guaguas a todo lo que es la industria de la investigación, biogenética, porque en definitiva lo que se busca siempre es el rejuvenecimiento del ser humano, entonces ese tejido es nuevo, tiene células madres.”
Algo no muy alejado de la realidad, pero que nuevamente deja al descubierto a los responsables; los grandes empresarios capitalistas, que lucran con la fuerza de trabajo de millones de trabajadores y hacen de cualquier cosa un producto de consumo. Lo curioso es que la mayoría de los grandes empresarios se encuentran en los partidos tradicionales, y al parecer a Letelier le es completamente indiferente el lucro en la educación, la salud, y las jubilaciones.
Entre 2014 y 2015 la transnacional Planned Parenthood realizó 323.999 abortos, los que pueden llegar a costar hasta US$ 1.500, es decir, cerca de un millón de pesos chilenos. Es por esta razón que es necesario que el aborto sea legal, financiado por el Estado y realizado en Hospitales públicos de manera segura, a la que todas las mujeres tengan acceso.
Al preguntarle a Letelier acerca de su opinión por la causa de inviabilidad fetal esta aseguró:
“Por dignidad humana, un niño merece nacer y darle una sepultura, eso es un derecho humano básico. Creo que es más sufrimiento saber que le diste muerte a tu hijo, aunque haya venido con problemas, que darle una sepultura digna. Además, el riesgo del aborto es altísimo, igual ahí hay riesgo de vida de la madre, es más seguro que esa mujer tenga a ese hijo.”
Una opinión, finalmente, no tan alejada a la de Jaime Guzmán el cuál dijo una vez:
“La madre debe tener el hijo aunque éste salga anormal, aunque no lo haya deseado, aunque sea producto de una violación o aunque de tenerlo, derive su muerte.”
Ignorando y desvalorizando completamente lo que pueda opinar o sentir la madre, ya que al parecer para Letelier un feto inviable es un bebé que “viene con problemas” nada más. Probablemente la candidata no tiene conocimiento acerca de lo que significa la inviabilidad fetal.
Sin duda para la derecha ser mujer no es más que ser madre, como si ese fuera el único destino de una sujeto consciente y de derecho, capaz de desarrollarse como ser humano sin la necesidad de engendrar.
“La prioridad de la mujer es la maternidad, no hay nada más propio de la mujer que amar a tus hijos y luchar por tus hijos. No hay nada más femenino que la maternidad, cuando tu eres niña lo primero que tú buscas es una muñequita, porque es un instinto femenino que es innato en todas las mujeres” aseguró la candidata.
Según ella es impulsora de los derechos de todas las personas, sin embargo no tiene el más mínimo interés por promover los derechos de las mujeres, la juventud y los trabajadores. Letelier no representa más que la política del sector acomodado y privilegiado de la sociedad. Al preguntarle si se consideraba feminista respondió:
“Yo creo en los derechos de las personas, de todos los seres humanos, pero el tema del aborto es algo que no va conmigo y tampoco lo encuentro femenino, porque lo más femenino es ser madre y dar la vida por tu hijo, yo creo que es la expresión máxima de la femineidad que uno puede tener.”
Sin duda una curiosa forma de llevar a la práctica el feminismo. En su entrevista la candidata menciona que existen múltiples fórmulas para no quedar embarazada, sin embargo no menciona nada acerca de la falta de una educación sexual íntegra y completa. Además tampoco se refiere a la falta de anticonceptivos de calidad y gratuitos en los establecimientos de salud, que hoy en día entregan sólo métodos básicos de anticoncepción.
Para finalizar coronando su entrevista, al preguntarle qué haría si una de sus hijas fuera violada y quedara embarazada, Loreto Letelier responde:
“Yo soy pro vida, secaría en la cárcel al violador y me aseguraría que un par de matones se hicieran cargo de él en la cárcel, pero a mi hija yo la protegería a ella y a su hijo. No es culpa del niño y, aparte es mitad parte de ella, es la proyección de uno. Tener un hijo es la mayor alegría que pueda tener una mujer, sea quien sea el padre.”
Sin duda ignorar completamente lo que pueda sentir u opinar su hija deja en claro la indiferencia de los sectores conservadores y moralistas por el derecho de las mujeres a decidir sobre sus propios cuerpos.
En palabras de Nancy Lanzarini, candidata a diputada por el distrito 3 de Antofagasta:
“Los políticos empresariales nos niegan derechos mínimos. No son pro-vida, son anti-mujeres. Vamos por el derecho a un aborto legal, libre, seguro, gratuito y en el hospital. Debemos organizarnos en nuestros lugares de estudio y trabajo para demostrar una real fuerza desde los y las trabajadoras, las mujeres y la juventud contra toda esta clase de políticos que solo velan por los intereses de los empresarios y corruptos”.
Es necesario que las mujeres se enfrenten a quienes perpetúan su opresión: La Iglesia, la derecha y los grandes empresarios. Desde siempre han sido las clases privilegiadas quienes han alimentado las diferencias entre los géneros, con las diferencias en los salarios, la precarización laboral, los despidos por embarazo, entre otras cosas. Las mujeres de la clase trabajadora deben organizarse en conjunto con sus compañeros de clase, para enfrentar este modelo económico y a quienes lo sostienen, entendiendo las diferencias con las mujeres de la clase privilegiada. Pues en palabras de la norteamericana feminista y socialista Evelyn Reed:
“No se trata de un intento de dividir a las mujeres, sino simplemente de reconocer una división que ya existe. La idea de que todas las mujeres, como sexo, tienen en común más de lo que tienen los miembros de una misma clase, es falsa. Las mujeres de la alta burguesía no son simplemente compañeras de cama de sus ricos maridos. Generalmente existen otros lazos más fuertes: son colaboradoras económicas, sociales y políticas, unidas al marido en la defensa de su propiedad privada, del beneficio, del militarismo, del racismo y de la explotación de las otras mujeres.” |