El eje de las demandas de la CNTC está en endurecer la Ley Antiterrorista, aumentar las penas para los supuestos responsables, más cuidado policial para los camiones, asegurar a los conductores y a las máquinas, etc.
Tener que lidiar con un paro nacional de camioneros no es conveniente para ningún Gobierno, mucho menos si los paros en este caso -e históricamente- se llevan a cabo de manera muy politizada, pues ya lo vimos antes del golpe de estado en el 73, donde fueron de la mano con las movilizaciones de la burguesía, apoyados por la Derecha.
Con todos los sucesos en las últimas semanas, las grandes figuras se la CNTC se fueron en picada contra el pueblo Mapuche, exigiendo más represión en pos de "trabajar tranquilos", validando la propuesta de Piñera para profundizar aún más en la militarización de la Araucanía.
El último acontecimiento de esta tensión reaccionaria que han producido los empresarios camioneros, ha sido el acuerdo final entre el gobierno y el gremio, que se traducirá en la dura criminalización y la persecución hacia el pueblo Mapuche, cada vez más acorralado con los montajes y la represión del Estado. |