El Gobierno de Rajoy ha enviado a Cataluña miles de policías de la Guardia Civil y la Policía Nacional para reprimir y evitar el referéndum del 1 de octubre. El recurso que utilizó fue enviarlos en grandes barcos tipo crucero, para situarse en los puertos catalanes.
Mientras que decenas de miles de manifestantes salieron ayer a la calle para protestar contra la detención de cargos del Govern de la Generalitat y repudiar la escalada represiva, los trabajadores del puerto han dado un gran ejemplo de solidaridad. Los estibadores del puerto de Barcelona y Tarragona han decidido en asamblea no proveer de servicios a los cruceros atracados en los respectivos puertos.
Esto acción de los trabajadores ha obligado a los propios policías a tener que salir a comprar la comida, en una imagen insólita.
Este jueves 21 de septiembre, los estudiantes y profesores también están saliendo a las calles para defender el derecho a decidir y repudiar la represión. En algunas manifestaciones, se canta a favor de una huelga general.
Por su parte, algunos sindicatos de la izquierda sindical ya han enviado un preaviso de convocatoria a una huelga general.
También otros sindicatos se han pronunciado contra la represión de estos días:
Generalizar estas acciones independientes de la clase trabajadora en defensa de las libertades democráticas es el camino para que la clase trabajadora, los estudiantes y los sectores populares puedan luchar consecuentemente por el derecho a la autodeterminación, comenzando por participar masivamente del referéndum del 1 de octubre. |