El pasado miércoles los despedidos de Lear realizaron una asamblea, donde debatieron sobre el importante fallo favorable que habían conquistado con su inquebrantable pelea, y ordenaba su reinstalación inmediata. Allí resolvieron una nueva jornada de lucha que se cumple desde hoy viernes a la mañana, cuando temprano los obreros concentren, junto a los partidos de izquierda y otras organizaciones solidarias, frente a las puertas de la empresa. Como no podía ser de otra manera los “indomables” volvieron a las calles. Esta vez para rechazar las maniobras de la empresa que impiden el cumplimiento del fallo de la justicia, y exigir al Ministerio de Trabajo que envíe funcionarios para llevar adelante la resolución dictada. |
Foto: EnfoqueRojo
El martes 16 la Sala X de la Cámara de Apelaciones del Trabajo dio lugar a las medidas cautelares de reinstalación de los trabajadores de Lear que continuaron con el reclamo, con el fundamento de que los despidos masivos que la multinacional realizó hace seis meses son ilegales por no haber presentado previamente el Proceso Preventivo de Crisis. La justicia ordenó a Lear Corporation que reincorpore inmediatamente a los despedidos y les pague los salarios caídos. Habiendo los abogados de los trabajadores notificado de la resolución judicial a la empresa y al Ministerio de Trabajo, los obreros no han recibido, hasta el momento, ninguna confirmación sobre cuándo se efectivizará la medida dictada.
Los trabajadores de Lear no llegaron a lograr este fallo de la nada. Vienen de una dura escuela de lucha, donde enfrentaron la represión de los gendarmes y las patoteadas de los hombres de Pignanelli del Smata, pero también las zancadillas que se preparan en los pasillos ministeriales a favor de la multinacional. No es la primera vez que esta empresa norteamericana cree que puede hacer y deshacer a su antojo, y los obreros saben que cuenta con el aval cómplice del Ministerio de Trabajo que deja actuar y de la burocracia del SMATA. El Ministerio tuvo un papel claramente pro patronal, ya que ni siquiera cumplió con la legislación que indicaba claramente que había que intimar a la multinacional por haber actuado por fuera de la ley para que reincorpore a los trabajadores que habían sido echados.
El delegado Rubén Matu, dirigente del PTS, declaró a La Izquierda Diario: “tenemos que hacer cumplir el fallo para que todos reingresen, por eso hemos decidido seguir movilizados. Si llegamos hasta acá ha sido producto de la lucha, de esta gran pelea que hemos venido dando con todos los que nos han acompañado. Ahora seguimos en la pelea para obligarlos a que cumplan, por los compañeros, por los que están despedidos pero también por toda la clase trabajadora. El fallo que conseguimos es un triunfo de todo el movimiento obrero, porque sienta el precedente de que no se pueden llevar adelante despidos masivos arbitrarios. En estos seis meses y medio de lucha conocimos a los enemigos que tenemos enfrente: Lear, Ford, Smata, Berni y Gendarmería, la Bonaerense, el Fiscal Molina Pico, el Ministerio de Trabajo, la Jefatura de Gabinete y el Ministerio de Industria. Todos estuvieron al lado de la patronal, estamos preparados, no le vamos a permitir ni a la empresa norteamericana ni al ministerio de trabajo ni al Smata que siga dilatando y jugando a las escondidas”.
Por su firmeza y convicción para continuar la lucha, los obreros de Lear se han ganado el mote de "indomables", y su lucha fue considerada "el conflicto del año" por los gerentes de las empresas líderes. Como dicen los trabajadores hoy las consignas siguen siendo las mismas: “familias en la calle nunca más”, “por una navidad sin familias en la calle”. Y como hacen los "indomables" hay que seguir atentos y solidarios. La lucha de Lear es la de toda la clase trabajadora. |