Ante la denuncia del SUTE de algo tan sensible como el faltante de raciones de meriendas en las escuelas, una responsabilidad absoluta e innegable del estado, el gobierno y su funcionario Jaime Correas salieron a atacar a los docentes: "hay docentes que "se comen" las raciones que están destinadas exclusivamente a los alumnos".
El Director General de Escuelas, en lugar de responder al pedido de respuestas frente a situaciones ya insostenibles como tener que repartir saquitos de té para varias raciones o cortar las tortitas en dos para que alcancen en una clase, y el dato de que se ha hecho, efectivamente, un recorte del 30 %, otra vez se pone la responsabilidad en el trabajador de la educación. Pero a confesión de partes, relevo de pruebas: hacen que no explican, pero destacan el argumento de porqué han, efectivamente, reducido raciones.
Que el presupuesto es bajo, que las raciones no alcanzan, que los edificios escolares no están en condiciones, que las cooperadoras hacen malabares para colaborar en que todo esté "un poquito mejor" no es novedad y es algo que venimos denunciando los trabajadores de la educación hace rato. Y también es cierto que los docentes y celadores tenemos salarios que no llegan a fin de mes. Pero lo miserable es responsabilizar al trabajador del ajuste y la falta de planificación.
Señor Correas, usted que dice una y otra vez conocer la realidad de las escuelas, entonces, no lo dice por ignorancia. Como dijo en la radio: "Yo estuve en una escuela donde me informaron....". Usted entonces es consciente que tira el polvo bajo la alfombra para no hacerse cargo de que lo que pase en las escuelas es su responsabilidad, y si no alcanza, pues hay que aumentar el presupuesto, aumentar las raciones, arreglar las escuelas, aumentar los salarios, re planificar de acuerdo a las necesidades y dejar de atacar a aquellos que sostenemos las escuelas, que recibimos realidades sociales tremendas cada día y que ponemos mucho más que plata de nuestro bolsillo para que la educación pública sea una realidad. Las denuncias que el SUTE hizo públicas son concretas: 200 raciones para 700 alumnos en una escuela de Guaymallén. Una tortita cada 2 estudiantes en una escuela de Lavalle. Y son sólo ejemplos de una realidad que atraviesan más de las mitad de las escuelas de la Provincia. Es ridículo que sobre esta realidad se culpe a los trabajadores de la educación.
Hay un dicho que dice: "el ladrón cree que todos son de su condición", no sabemos porqué dice lo que dice, pero nosotros no somos miserables y no tenemos intereses mezquinos, retráctese.
¡Basta de maltratar a los docentes! ¡Basta de atacar la educación pública!