El presidente Donald Trump declaró la guerra a la comunidad latina y migrante en Estados Unidos. La xenofobia se manifestó con la cancelación del programa de la Acción Diferida para los Llegados de la Infancia (DACA) por su sigla en inglés.
Con esta medida 800 mil jóvenes menores de 30 están en posibilidades de ser deportados. La cancelación de DACA impide que los jóvenes adquieran licencias para conducir, trabajos legales y derechos educativos.
Desde entonces miles de jóvenes salieron a protestar en varios estados de la unión para rechazar la medida. Entonces, los demócratas y republicanos plantearon que era posible una renovación aunque la cancelación es un hecho consumado.
Este 5 de octubre es considerado el día final para la renovación de DACA y según cifras oficiales se han registrado 104,000 solicitudes de renovación de DACA (67.5%).
Los jóvenes que tienen el registro en DACA viven en las sombras, con miedo a ser deportados.
Los participantes de los movimientos que irrumpieron en la administración Obama como los maestros de Chicago, el movimiento Black Lives Matters, el Ocuppy Wall Street, el movimiento indígena de Dakota contra el extractivismo (Sioux), los jóvenes del movimiento por los 15 dólares del salario mínimo en las grandes cadenas de comida rápida y la gigantesca Women’s March deben abrazar la lucha de los jóvenes migrantes.
Plenos derechos a la comunidad migrante en el otro lado de la frontera. |