Edició català
La misiva de Carles Puigdemont trata de hacer un regate a la pregunta del ejecutivo español sin dar un sí o un no. En la misma se desgranan una serie de argumentos por los cuales el Gobierno central debería sentarse a negociar sobre el referéndum y propone dos meses al Gobierno para dialogar. Es sorprendente el pedido de diálogo y la pedagogía ante quienes han negado una y otra vez los derechos del pueblo catalán. Rajoy y cada uno de sus ministros siempre han pedido que el Govern no reconozca el referéndum del 1O.
El President solicita, en su respuesta, que se acabe la represión haciendo mención que los dirigentes de Òmnium y de la ANC, Jordi Cuixart y Jordi Sánchez, y del Major de los Mossos d’Esquadra Josep Lluís Trapero están citados este lunes en la Audiencia Nacional. También “recuerda” a Mariano Rajoy que las cuentas bancarias de la Generalitat continúan congeladas, la represión del 1O, censura en internet, etc.
Lo que no se ve en la carta es nada sobre respetar la voluntad que el pueblo catalán expresó el 1O en las urnas. El referéndum fue organizado de manera semi-clandestina contra la persecución judicial y la votación fue realizada contra una violenta represión policial. El 3O quedó muy claro con una huelga general masiva, a pesar de CCOO y de UGT, que la mayoría del pueblo quiere que se cumpla su voluntad.
Junts pel Sí, con la intervención de Puigdemont del 10-O y la carta de hoy está perdiendo un tiempo que es precioso para el pueblo catalán. Todo en nombre de un diálogo con quien no quiere dialogar y de una mediación (o apoyo) internacional que ningún presidente quiere hacer. Ni Junker, ni Macron, ni Merkel, ni Tusk, “ni ni ni” quieren que se respete la voluntad del pueblo catalán, al igual que Rajoy.
Mientras se pierde ese valioso tiempo, las empresas de la gran burguesía, como Bancaixa y Banc de Sabadell y de otros sectores burgueses menores están yéndose de Catalunya. Además, esta pérdida de tiempo está dejando pasar las enormes movilizaciones del 1O y el 3O. Llevamos seis días de la confusión que Puigdemont generó en el pueblo catalán con una declaración de independencia “a la gallega” y la vía judicial del Estado con amenaza de aplicar el artículo 155.
El gobierno aprieta el plazo con el 155
Soraya Sáenz de Santamaría ha comparecido hoy en relación a la carta de Puigdemont. La Vicepresidenta lamenta que no haya contestado el requerimiento, que no haya sido claro. El Gobierno esperará hasta las 10am del próximo jueves para que el Govern de Puigdemont aclare. También insistió en que “No es creíble la solicitud de diálogo de Puigdemont… ya que impone sus posiciones al conjunto de la ciudadanía”. La vicepresidenta invitó a debatir en el Congreso de Diputados. “Diálogo dentro de la ley con la máxima claridad y en el Congreso”.
Sáenz insistió en la obligación del Presidente: “debe contestar sí o no. La respuesta es fácil”. Además, debe revocar la declaración del 10A. “Los radicales quieren que apliquemos el artículo 155 y anulemos la autonomía. Sin embargo, para la Vicepresidenta, el 155 es para que el autogobierno se ejercite de acuerdo a la legalidad. El Gobierno amplía el plazo y sigue a la espera. Parece que nadie quiere dar el siguiente paso”.
El Presidente de la ANC, Jordi Sánchez, declaró que "La carta es coherente con lo que se comprometió el presidente Puigdemont el día 10 de octubre en el Parlament". Por su lado, los dirigentes de la CUP, luego del Consell Polític, pretenden forzar un pleno del Parlament en el cual se hable exclusivamente de la República para que se proclame.
Hay que volver a las calles: Huelga general
Mientras Puigdemont envía cartitas al ejecutivo español, amplios sectores del pueblo catalán se está organizando de manera independiente. Al calor del referéndum comenzaron a surgir los denominados Comités de Defensa del Referéndum (CDR) en diversos puntos de la geografía catalana. El sábado se han reunidos para comenzar a coordinarse en Sabadell más de 100 CDRs puesto que ven en peligro la aplicación del 1O.
Está claro que el Gobierno central no permitirá que se declare la República y por tanto no respetará la voluntad del pueblo catalán expresada el 1O. Es clave volver a las calles Cuando nos hemos movilizado, el peso de los trabajadores y el pueblo volcó la escena política. La izquierda sindical y los dirigentes de CCOO y UGT deben convocar una huelga general para que los trabajadores demos un fuerte golpe en la mesa política, para luchar por un proceso constituyente libre y soberano, por todas nuestras reivindicaciones. Desde la CRT pensamos que el objetivo no debe ser instaurar una nueva Republica capitalista más, sino luchar por una República catalana socialista.
El amplio movimiento social por la independencia y el derecho a decidir también tiene que manifestarse en las calles catalanas. Masivas movilizaciones callejeras deben ser el paisaje que en ésta semana den un gran vuelco político de la situación. La ANC y Òmnium junto a los CDRs y la CUP deben defender el 1O y acabar con ésta impase convocando manifestaciones e impulsando la huelga general. |