Ya van 21 meses de búsqueda por parte de la familia de Karla, quien ahora tiene 12 años. Mientras tanto, las autoridades de Tlaxcala –capital nacional de la trata– desactivaron la Alerta Amber sin haber localizado a la niña.
Según testigos, Karla fue raptada y subida por la fuerza a un automóvil en el camino a su escuela, en San Pablo del Monte.
Su familia, que no pierde la esperanza, buscó en cámaras de seguridad que estaban en el lugar de los hechos. Pero la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) se “equivocó” en la fecha y borró el día en que se produjo la desaparición.
No fue la única irregularidad en la investigación. Aunque la desaparición de Karla fue reportada horas después de su rapto, la Procuraduría de Tlaxcala se rehusó a emitir la Alerta Amber durante los 21 días posteriores.
La abogada de la familia de Karla denunció en entrevista con el portal Animal Político “La Alerta sirve para que las y los niños puedan ser detectados en centrales camioneras, en salidas carreteras, el aeropuertos, su objetivo es crear un cerco que impida que las víctimas sean extraídas de su localidad de origen… Pero en el caso de Karla no ocurrió así: la Procuraduría de Tlaxcala les dio 21 días a los secuestradores para que sacaran a la niña del estado, y ya que había pasado todo ese tiempo, emitieron la Alerta, pero sólo como trámite”.
La familia no se resignó a perder a la niña y así fue que imprimieron volantes con su fotografía y sus datos para repartir en Puebla y Tlaxcala. Las autoridades buscaron amedrentarlos para impedir que el caso de hiciera público.
Según informes anónimos que recibieron los padres de Karla, ella estaba siendo explotada sexualmente en la zona de prostitución de Puebla capital. No dieron esta información a las autoridades y fueron a buscarla, pero los agentes de la procuraduría de Tlaxcala de alguna manera se enteraron y dieron aviso a la red de trata que operaba allí que se venía un operativo.
El caso de Karla evidencia que las autoridades están protegiendo a las redes de trata del estado. Prevalece a tal punto la impunidad que no hay datos oficiales por trata de personas en Tlaxcala.
Sin embargo, según datos del Centro Fray Julián Garcés de 2011 a mayo de 2016 se registraron 200 denuncias por trata de personas en el estado. Las redes tlaxcaltecas operan para el enganche de mujeres y niñas en 17 estados de México y explotan a sus víctimas en 14 entidades, así como en Estados Unidos, en Los Ángeles, Nueva York, Chicago y Texas.
Ante esta situación, organizaciones por los derechos de las mujeres y feministas que participaron del Paro Internacional de Mujeres lanzaron una petición en change.org en la que solicitan la emisión de la Alerta de Violencia de Género en Tlaxcala.
No obstante, la declaratoria de esta alerta en otros estados, como el Estado de México, no redundó en que disminuyera la violencia contra las mujeres. Implica el despliegue de más militares y policías en las calles, lo que lleva al incremento de las desapariciones forzadas, los feminicidios, los casos de trata y todo tipo de expresiones de violencia contra las mujeres.
Ni la justicia patriarcal ni el Estado van a combatir la violencia contra las mujeres. Para terminar con las redes de trata, los feminicidios y la violencia machista, es clave poner en pie un amplio movimiento de mujeres independiente del gobierno y los empresarios, que sume a la clase trabajadora y los sectores populares. ¡Que si tocan a una nos organicemos miles!
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