A tono con lo que ocurrirá en el mediodía de este lunes, la política de ajuste sobre las condiciones salariales de los trabajadores ya avanza. Cientos de miles de empleados y empleadas estatales empezarán a sufrir en sus haberes las modificaciones que implica el último acuerdo salarial firmado por la dirigencia burocrática de UPCN.
Según informa hoy el diario Clarín “el Gobierno está terminando su primer gran operativo de control integral de 120.000 empleados públicos, para poder liquidar a fines de la semana que viene el plus por presentismo a los trabajadores del Estado nacional. El Ministerio de Modernización implementó sistemas biométricos en varios ministerios y organismos oficiales, para controlar con la huella dactilar el horario de ingreso y egreso de las oficinas públicas; mientras realiza operativos de control presencial en aquellos lugares donde todavía no se instalaron los controles biométricos”.
Este avance sobre las condiciones laborales de los trabajadores es parte de un ataque que busca implementar mayores condiciones de precariedad y flexibilización. Un ataque que es posible gracias a la colaboración de la dirigencia sindical de UPCN, que tiene a su cabeza a Andrés Rodríguez. El “centauro” -como es conocido por poseer caballos de carreras- era uno de los dirigentes favoritos de Cristina Fernández y hoy es un aliado de hierro para el gobierno dentro de la conducción de la CGT.
El “premio” salarial por presentismo consistiría en una cifra cuatrimestral de $ 5.200 a cada empleado que no registre faltas en los últimos 4 meses. El monto es la suma de $ 1.300 pesos que se estipula por mes. Un monto irrisorio.
El pago por presentismo fue acordado en la última paritaria estatal. En la misma, la conducción de UPCN acordó apenas un 20 % de aumento salarial anual. Tomando la pérdida salarial registrada en 2016 y teniendo en cuenta que la inflación del año en curso superará ese número, el acuerdo implica una clarísima baja en el poder adquisitivo de los estatales.
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Rodríguez, acorde a los pedidos del gobierno, estuvo entre los primeros que aceptó esta negociación para incluir el presentismo. Con una baja salarial en la firma del acuerdo paritario y un (miserable) complemento por presentismo, lo único que se hace es ajustar las variables salariales. La exigencia de presentismo, además, va en contra de las condiciones de salud de los trabajadores, obligándolos a asistir a trabajar aunque estén enfermos, por solo citar un ejemplo.
Pocos días después de la firma de la paritaria estatal, el ministro de Modernización Andrés Ibarra había festejado el acuerdo ante Clarín. "Esa paritaria fue histórica, porque no sólo discutimos la recomposición salarial, sino que acordamos incluir el presentismo y la productividad. Que haya un premio por presentismo va a favorecer que la gente cumpla, venga; y que se penalice al que no cumple ni viene". La afirmación viene de un funcionario cuyo jefe se tomó más días de descanso en el año que la inmensa mayoría de la población argentina.
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Hoy Andrés Rodríguez estará en el Centro Cultural Kirchner según lo que señaló la dirigencia de la CGT a los medios. Será parte del “Acuerdo Nacional” convocado por Macri para avanzar en el ajuste. No podía ser de otra manera. |