Manifestantes en las calles de Lleida durante la huelga general del 8N. EFE/Adriá Ropero
Por todos es conocido que la Audiencia Nacional ingresó en prisión provisional sin fianza a todos los integrantes del Govern que acudieron a declarar, salvo Santi Vila. La actitud del Supremo en relación a los integrantes de la Mesa del Parlament ha sido apenas diferente. Si bien permitió que todos salgan en libertad con medidas cautelares (y una fianza de 25.000 por cabeza), a excepción de Joan Nuet, no le ahorró la prisión por una noche a Carme Forcadell y con una fianza de 150.000 euros.
En medios de prensa se ha destacado que el Supremo ha “bajado un escalón” respecto de la dureza de la Audiencia. El hecho de poner prisión provisional sin fianza sería el elemento destacable. Así lo desveló Joan Josep Nuet cuando dijo que el juez Pablo Llerena les comunicó “esto no es la Audiencia española y no hay motivos para que lo que ha pasado allí pase aquí”. Sin embargo, no es oro todo lo que brilla.
En primer lugar, hay que tener en cuenta que las causas que llevan el Supremo y la Audiencia están juzgando supuestos delitos de “sedición” y de “rebelión”. Es decir, que los Jordis, el Govern y la Mesa del Parlament habrían participado como responsable de ello. Pero, ¿es que convocar a un referéndum de autodeterminación es una rebelión?, y protestar contra los registros de las consellerias realizados por la guardia civil el 20S, ¿también lo es? ¿Y la huelga general del 3O con las pacíficas y masivas movilizaciones?
“La vida es rebelión” para el poder judicial, para el Tribunal Constitucional, para el Rey Felipe VI (y su padre), para el Gobierno de Rajoy y para el PSOE y Cs que lo apoyan a pies juntillas. El Régimen del 78 mira el proceso popular por la autodeterminación nacional catalana como el gran enemigo a abatir. Por ello, dispone de 12.000 policías en Catalunya desde antes del referéndum; por ello aplica un 155 que se cargó al Govern catalán y convocó elecciones para ver si podía cambiar el mapa político del Principado.
No solo ello. Por ejemplo, el exConseller Santi Vila fue el único que pudo salir de prisión, previo pago de 50.000€, ¿Por qué? Porque renunció antes de la declaración de la independencia. Pero, ¿es que la votación realizada en el Parlament fue una rebelión? Pamplinas. Lo mismo con Joan Josep Nuet, dirigente de los Comunes. Como él no es independentista le han permitido salir sin pagar fianza alguna. Y, no olvidemos la innecesaria noche que le hizo pasar a Carme Forcadell en la cárcel. Entonces queda claro que no se juzgan los hechos, sino las ideas.
El Supremo obligó a que los declarantes, para evitar la cárcel preventiva sin fianza, aseguraran que “la declaración de independencia fue un hecho formal, que no se hizo efectiva” e incluso que se pronunciaran contra la DUI y a favor de aplicar el 155. La Fiscalía se sumó a la maniobra. Y, parece que la defensa de los integrantes del Govern que están presos se sumaría a esta cadena de “arrepentimientos” para lograr una situación similar a los de la Mesa del Parlament.
En síntesis, eso que se llama “desescalada judicial” es en realidad un intento de meter a los integrantes del Govern por el aro del 78, por un lado. Y, por otro, un intento de fortalecer la posición españolista en las elecciones del 21D. La “desescalada judicial” es una fuerte movida para imponer la legalidad de este régimen decrépito y volver al punto de partida para iniciar una negociación que les sea más favorable. El 155 avanza con paso de hierro. Queda claro que éste juicio es una venganza e intenta castigar al pueblo catalán en su voluntad de independencia. Si esto no es un juicio político, por favor quítenle la venda a la estatua de la justicia para que lo vea.
Esta ofensiva judicial no es exactamente la que protagonizó Rajoy con la inestimable ayuda del Constitucional, pero es su continuidad. Es la ofensiva que Rajoy, Sánchez y Rivera votaron en el Senado, es la ofensiva del 155. Por un lado, se propone poner en raya a todos los políticos catalanes independentistas. Por el otro, se juega a hacer efectiva unas elecciones que le sean favorables a Madrid, las del 21D. Son las dos caras de la misma moneda. Éste es el “diálogo” que el Gobierno de Rajoy y el Régimen del 78 pueden ofrecer al pueblo catalán. El “diálogo” que defienden la UE y las potencias imperialistas del continente.
Todo lo expuesto debería hacer que cualquier persona que quiera defender los derechos democráticos se pronuncie por la libertad de los presos políticos y participe de las acciones tendientes a lograrla. Aunque sabemos que los miembros del Govern catalán son campeones de los recortes, hay que luchar por sacarlos de la prisión, ya que de triunfar Rajoy y el Rey, el 155, además, irá a otros territorios y se sentirán más fuertes para aplicar más recortes sociales como pide la UE y el FMI. Mucho más aún cuando el PP son los campeones españoles de la corrupción. Veamos sino la intervención de Montoro en el Ayuntamiento de Madrid.
La República vive en la lucha del pueblo catalán
Entonces, de acuerdo a lo informado por Nuet, para Carme Forcadell y los integrantes de la mesa del Parlament la declaración de la República fue tan solo un hecho formal y que no se hizo efectivo. Esta declaración es otra muestra que después del viernes 27O no se hizo absolutamente nada respecto de la República. Puigdemont se fue ese fin de semana a Girona y más tarde a Bruselas donde se encontraría actualmente. El Govern había desaparecido literalmente ese fin de semana.
Durante años estuvieron “creando” estructuras de estado. Sin embargo, no hay nada de eso como bien aseguraba unos días atrás Andreu Mas Colell, quien fuera conseller d’Hisenda con Artur Mas. El camino hacia la pre-independencia de Puigdemont nos llevaba al abismo. Y ese eslogan de “orden” que era “de la ley a la ley” nos lleva al respeto a la Constitución que tanto respetó Artur Mas, Puigdemont y que volvió a respetar Forcadell. ¿Es posible enfrentar con estos dirigentes el 155 de Rajoy y compañía?
Carme Forcadell junto a los otros cuatro integrantes de Junts pel Sí que estaban en la Mesa del Parlament hicieron una defensa ante la Audiencia similar a la defensa de Artur Mas y compañía ante el 9N. Primero fue Ramona Barrufet, secretaria tercera de la mesa, quien aceptó el carácter inconstitucional de los hechos, renegó de la DUI, y aceptó la aplicación del artículo 155. Luego se sumaron la Forcadell y el resto. Todos abjuraron de la DUI y prometieron respetar la aplicación del 155, para evitar la prisión.
Qué contraste estas declaraciones con el cántico popular “Ni un pas enrere” (ni un paso atrás). Qué contraste hace la acción del Govern con los cortes de carreteras de los CDRs. Qué contraste hace la valentía popular del 1O ante la Policía con la “escapada” de medio Govern a Bruselas o las declaraciones de Forcadell. La República vive en los más 230 CDRs que se han constituido y que siguen creciendo en cada barrio o pueblo, vive en los piquetes de huelga y los que cortaron las carreteras, vive en las huelgas generales del 3O y el 8N, en síntesis, vive en las calles.
Para acabar con el 155, la ofensiva judicial y las elecciones trampa del 21D, hay que potenciar los CDRs llevándolos a los centros de trabajo y a los lugares de estudio y en cada barriada obrera y popular. Los CDRs deben llenarse de trabajadores y estudiantes tomando como propios los reclamos sociales y democráticos de cada sector popular. Los CDRs pueden ser la mecha que encienda a los trabajadores y el pueblo catalán para que sean ellos quienes tomen en sus propias manos el truncado camino hacia la nueva República catalana, una república de los trabajadores y el pueblo, es decir, una verdadera república socialista. |