En el día de ayer la empresa notificó el cierre de la sucursal ubicada en el shopping Paseo del Sol y el despido de 60 trabajadores, de los cuales 37 pertenecen al gremio de empleados de comercio y 23 a camioneros. Sumados a los más de 150 despidos en otros puntos del país tras el cierre de las sucursales de Bariloche y Coronel Suárez.
Durante esta mañana y luego de una reunión en el Ministerio de Trabajo, las partes firmaron un acta que establece un cuarto intermedio hasta el martes que viene al mediodía, mientras continúan las negociaciones entre la empresa y los sindicatos involucrados.
La firma Humberto Lucaioli S.A. posee alrededor de 40 sucursales en todo el país: La Pampa, Neuquén, Río Negro, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego. Según dejaron trascender, en las próximas horas podrían presentarse en concurso de acreedores aduciendo pérdidas por 26 millones de pesos mensuales, mientras sostienen que con los despidos las mismas podrían reducirse a 4 millones.
Por su parte los empleados denuncian que en los telegramas, que fueron llegando mientras estaban trabajando, la empresa utiliza el art 247 de la Ley de Contrato de Trabajo que prevé el pago de la mitad del monto indemnizatorio, sin embargo hasta el momento no hay ninguna presentación legal que acredite la crisis de la empresa.
En diálogo con La Izquierda Diario uno de los trabajadores despedidos de la sucursal de Paseo del Sol nos cuenta que después de 11 años “ayer vinieron la señora Alejandra Campetella de Recursos Humanos y el abogado Gastón Casas a decirnos que la empresa estaba mal y sin ofrecer ninguna propuesta sobre cómo, cuándo y cuánto va a hacer nuestro pago de la indemnización después de 11 años y hay gente de 15, de 20, el que menos tiene son 8 años de empresa”
Los trabajadores despedidos se encuentran rodeados de una importante solidaridad por parte de sus compañerxs, que ni bien se enteraron de los despidos cortaron la calle durante la mañana de ayer y la empresa debió cerrar la sucursal de patricios al 800.
En relación a los despidos, Miguel Aolita de la Asociación Empleados de Comercio declaró ante los medios “el año pasado fueron los despidos pero el ámbito era otro, había dinero para poder pagar las indemnizaciones… y ahora todos sabemos que cuando una empresa entra en concurso las indemnizaciones también entran en concurso y nosotros lo que tenemos que hacer es que encima que despiden a los trabajadores por lo menos que le garanticen el pago indemnizatorio”.
Las declaraciones de Aolita son por demás elocuentes de cuál será la estrategia del gremio frente a los despidos: aceptarlos sin más. Recordemos que el año pasado justificó el despido de 75 trabajadores bajo el pretexto de una restructuración de la empresa aceptando el pago de las indemnizaciones en cuotas. De la misma manera pasaron los despidos en Sederías Dalí llegando al colmo de negociar el pago de una parte de las indemnizaciones con telas.
Lejos de impulsar medidas de lucha como el paro en todas las sucursales del país para exigir la reincorporación de tod@s los trabajadores y que se abran los libros de contabilidad de la empresa, su estrategia consiste en “no tirar mucho de la cuerda para que no se corte” pero ésta política de aceptar sumisamente los despidos y esperar de brazos cruzados tan solo beneficia a los empresarios dándoles el tiempo suficiente para que puedan ir reconvirtiendo su capital. Quienes vivimos desde adentro el proceso en Supermercados Burgos conocemos muy bien esta historia.
Un mundo de oportunidades…para los empresarios vaciadores
Como denunciamos en este diario, el concurso de acreedores fue la maniobra que le permitió a la firma Burgos y Sierra S.A, licuar todo su patrimonio en el lapso de tres años (2013-2016), desviar capital hacia otros negocios familiares, vaciar la empresa y de esta manera presentar la quiebra.
El concurso de acreedores lejos de ser una salida para sostener la fuente de trabajo es un salvataje para los empresarios en perjuicio de sus empleados. Sin ir más lejos el patrimonio de Supermercados Burgos al momento de presentarse en concurso de acreedores, era de aproximadamente 24 millones de pesos, que fueron licuando sistemáticamente en complicidad con el sindicato y al momento de la quiebra el monto se redujo considerablemente a menos de 1 millón de pesos.
Evidentemente en su mundo de oportunidades, los empresarios solo están dispuestos a socializar las pérdidas.
Estos despidos se dan en el marco del acuerdo entre el gobierno nacional y la CGT de llevar adelante una contra reforma laboral que le da aún mas vía libre a los empresarios para flexibilizar el trabajo y despedir impunemente. Como demostró el Movimiento de Agrupaciones Clasistas en el corte realizado esta misma mañana en el Obeliscocontra esta entrega de los derechos de los trabajadores, es urgente que los sindicatos convoquen a un verdadero plan de lucha para defender los derechos de los trabajadores ante esta avanzada patronal. |