Venizelos, actualmente viceprimer ministro y ministro de Relaciones Exteriores en la coalición gobernante liderada por los conservadores, dijo que el partido socialista PASOK desea un consenso más amplio después de las elecciones generales del domingo, que probablemente ganará Syriza.
"Syriza solo, o solo aliarse con Syriza, no es suficiente", dijo el político de 58 años en una entrevista. "Queremos ser un socio nacional, no necesariamente un socio de gobierno, pero si el país nos necesita estamos dispuestos a ayudar".
El PASOK dominó en el pasado la política griega y obtuvo la mayoría absoluta en 2009 con el 43,9%, justo antes de que el país se hundiese en la crisis de deuda.
Sin embargo, los votantes le quitaron en masa el apoyo al partido tras imponer políticas de austeridad a cambio de los préstamos del rescate de la Unión Europea y el FMI..
En las elecciones del 2012 cayó abruptamente en los porcentajes electorales, no logrando superar el 12%. En los años siguientes siguió perdiendo votos, y hoy se pronostica que alcanzará no más del 3 o 5% de los votos.
Durante los últimos tres años el partido socialista griego ha actuado como socio menor en la coalición de gobierno del primer ministro Antonis Samaras.
Los sondeos de opinión han mostrado a Syriza ampliando su ventaja, pero no lo bastante para una mayoría absoluta el domingo. Durante la campaña, Syriza se ha comprometido a buscar un consenso más amplio después de las elecciones.
El PASOK, junto con otros dos partidos más pequeños de centroizquierda, ha sido considerado por muchos como un aliado potencial que ejercería una influencia moderadora sobre Syriza.
Venizelos dijo que cualquier alianza con Syriza y otros partidos dependería del compromiso de éstos para completar las negociaciones de rescate pendientes con la UE y el FMI.
"Las condiciones son que todos entiendan que las propuestas apresuradas de aficionados son peligrosas y aumentan el riesgo del país", dijo Venizelos, que añadió que hay un riesgo de decepción frente a las expectativas creadas por las "promesas fáciles" de Syriza. |