Uno de los eventos más aclamados por la prensa burguesa se realizó el viernes, la alfombra roja o Gala del Festival de Viña abren las jornadas artísticas y faranduleras de uno de los festivales más importantes de Chile. A esta instancia concurren políticos, empresarios y rostros conocidos de la televisión, quienes hacen presencia con sus costosos vestuarios, manicuras y joyas ante un panel que los observa comentando descaradamente bajo los estereotipos machistas y sexistas de esta sociedad.
Sin embargo lo que mas llamo la atencion de la jornada, fueron las escandalosas actitudes machistas de Julio César Rodriguez, quien no cesaba de mirar y tocar excesivamente a las mujeres que cruzaban la alfombra, esto en un contexto en el que varias celebridades habían decidido llevar un flor blanca criticando la violencia hacia las mujeres, al más puro estilo hollywoodense.
El animador fue duramente criticado en las redes sociales tanto por mujeres y hombres, que recordaron que, durante el festival pasado en un encuentro con la humorist Chiqui Aguayo, dijo que ser hombre en esta sociedad era difícil, argumentando que los problemas de las mujeres eran más emocionales que concretos, mientras que los hombres tenían que acostumbrarse a las nuevas mujeres empoderadas.
A pesar de que los medios de comunicación, de los empresarios, nos hacen ver que el problema es particular, dandole enfasis a la personalidad del animador, lo real es que detrás de este personaje hay toda una industria del entretenimiento y el mercado que siguen potenciando modelos sexistas y machistas para el diario vivir -muestra de eso es la misma gala, que se dedica a opinar sobre los cuerpos de las mujeres- es por eso que además de indignarnos solo por Julio Cesar debemos tomarle el peso a que es la televisión completa la que sigue estos estereotipos y prejuicios que aún son profundos en nuestra sociedad. Es lo que los empresarios y los sectores más conservadores -como la iglesia- nos venden: de sus costumbres, sus modelos de vida, de sus prejuiciosos, de sus montajes, de sus campañas políticas, su sentido común, etc.
Repudiamos el actuar machista de la televisión y la industria del entretenimiento, que insisten en usar las mujeres como mercancías para vender sus productos, pero entendemos que es una expresión de la desigualdad de género, que ha otorgado privilegios a los hombres relegando a un segundo lugar a las mujeres a lo largo de la historia, sistema social que en la actualidad sirve muy bien los intereses de los capitalistas. |