Este viernes se realizó una emotiva velaton en conmemoración a un año del suicidio de una estudiante del ex pedagógico, que sufría violencia psicológica en el pololeo. Una víctima más del machismo femicida que cotidianamente enfrentan las mujeres.
Este viernes se realizó en el ex pedagógico una emocionante y emotiva jornada de velatón en conmemoración a la estudiante de Pedagogía en Educación Básica, Andrea, quien era conocida por sus pares, compañeras/os de carrera y amigas/os, como “Diversa” y que hoy es una víctima más de la larga lista de asesinadas por un sistema que promueve el machismo y la opresión hacia las mujeres.
En el sector de las canchas del ex pedagógico se realizó esta jornada, donde podemos observar el mural elaborado por amigas y compañeras, con la frase: “Que tu canto florezca siempre en nuestros corazones”, en una actividad en conmemoración a la estudiante y que viene a recordar que cuando hablamos que el machismo mata no hablamos de metáforas.
La jornada de la cual participaron familiares, compañeras/os nuevas/os y de varias generaciones de la carrera, amigas/os, cercanos/as y estudiantes de otras carreras de la universidad.
Recordando este caso y quedando de manifiesto el llamado a desnaturalizar la violencia hacia las mujeres y las prácticas violentas e insanas en nuestras relaciones de pareja y a poder organizarnos para prevenir que estos casos sigan sucediendo, enfrentando la violencia machista.
Cada día son más los casos al descubierto de violencia dentro del pololeo, prácticas como violencia psicológica y física que en gran medida sufrimos las mujeres. Prácticas que al avanzar desembocan en el último eslabón de la larga cadena de discriminación, opresión y violencia, la muerte de la mujer: el femicidio. O en muchos casos tal es la violencia psicológica hacia las mujeres que deciden
terminar con sus vidas. Debiendo estas últimas ser consideras victimas de “femicidio por inducción al suicidio” y ser denunciados estos casos.
La naturalización de la violencia
Prácticas cotidianas que no nos cuestionamos muchas veces, tales como cualquier intento por controlarnos o dominarnos, física, sexual o psicológicamente causando algún daño.
Ganar mucho menos por realizar el mismo trabajo, esto solo por el hecho de ser mujeres. O la inestabilidad laboral, como en el subcontrato, la mayoría de quienes sufren estas precarias condiciones de trabajo son mujeres. Es por ello que a lo largo del país se está levantando una campaña contra los despidos antisindicales, hacía trabajadoras/es y profesoras/es que se han movilizado por exigir mejores condiciones en sus trabajos, es por ello que es necesario el #DerechoAlTrabajoEstable.
Es así como también prácticas dentro de las relaciones en pareja no las cuestionamos, como por ejemplo, pensamos que son normales los celos o que “son buenos para la relación”, que te cele significa que “te quiere”. Sin embargo, la razón de fondo no es el cariño, sino un profundo sentimiento de propiedad sobre toda la otra persona, síntoma de adjudicarse una posesión que no le pertenece.
Que te revise el celular, el Whatsapp, el Facebook o Instagram sin tu consentimiento es parte de esto mismo. Que te diga cómo te tienes que vestir, que te insulte o descalifique. Que restrinja tus salidas , tu vida social, prohibiéndote amistades, o pidiéndote que le mandes fotos de donde estas o con quien. Que te haga tener relaciones sexuales cuando tú no deseas, es violación. Y como así hay muchas más situaciones que expresan el problema de violencia y opresión.
Adjuntamos un cortometraje que dura dos minutos, pero de gran potencia, realizado por Chloe Fontaine, una actriz francesa, llamado ’Soy ordinaria’, para evidenciar lo cotidiano que se hace esta práctica violenta.
Hay que detener y desnaturalizar estas prácticas machistas y sexistas de las relaciones que establecemos día a día, y denunciar cuando nos sucedan. Las leyes de Chile no incluyen dentro de la categoría de femicidios cometidos durante el pololeo u ocurridos por un desconocido. Tampoco esta ley considera los casos de “femicidios por inducción al suicidio”.
Ad portas de que asuma el gobierno de la derecha conservadora de Sebastian Piñera que viene a sostener esta violencia y precarizar aún más nuestras vidas, perpetuándola y reproduciéndola en la educación, los medios de comunicación, con las iglesias, para sí imponer y reproducir su moral; a la vez son cómplices al mantenerla en la impunidad y por no levantar medidas preventivas al respecto. La mayoría de los casos de femicidios antes fueron denuncias de violencia, sin respuesta.
Es por esto que debemos exigir un Plan de emergencia contra la violencia hacia las mujeres y los femicidios. “Un proyecto que esté a disposición de víctimas de violencia de género que se hayan visto afectada; su vida, su libertad, dignidad e integridad física, psicológica, sexual y económica. Asimismo, implementar subsidios estatales mensuales para todas las mujeres, además de aportes
monetarios mensuales, acceso a previsión social y servicio de obra social gratuitos, donde también tengan acceso sus hijos/as u otras personas que estuvieran a su cargo. Por otra parte, que se garanticen refugios transitorios y plan de vivienda estatal con impuestos a las grandes empresas inmobiliarias, para todas aquellas mujeres que estén pasando por un proceso de violencia de género y no tengan vivienda.
También se hace crucial que se garanticen licencias laborales para trabajadoras y que el Estado se haga responsable de crear planes de empleo para que las mujeres puedan trabajar y así independizarse económicamente de sus agresores. En el caso de las estudiantes que fuesen víctimas de la violencia tener derecho a licencias para presentarlas en su institución educativa y a acceder a continuar sus estudios”.
El pasado jueves 08 de Marzo, Día de la Mujer Trabajadora, pudimos observar en las calles con una marcha de más de 100 mil personas, exigiendo todos nuestros derechos más sentido y para afrontar la violencia machista. Esta misma organización y unidad de movimientos, como el de mujeres, el estudiantil, de trabajadoras y trabajadores y sectores empobrecidos, debemos organizarnos para enfrentar lo que se nos viene con el Gobierno de Piñera, y así mismo entre estudiantes, trabajadoras/es y profesoras/es en la misma universidad del Ex Pedagógico, donde el actual Rector Jaime Espinoza mantiene acosadores y abusadores sexuales. Donde también en el actual Protocolo Contra el Acoso y el Abuso Sexual en el Pedagógico no contempla a las trabajadoras funcionarias y no contempla agresiones de un estudiante a otra. De igual manera que garantice atención médica y psicológica constante para prevenir casos como fue el que se conmemoró el día de ayer.