este 1° de mayo te invitamos a marchar junto al PTR y Pan y Rosas. En Santiago, marcharemos en la marcha de la Central Clasista desde las 11:00 horas en plaza Los Héroes.
Domingo 28 de abril de 2019
El gobierno de Piñera está empeñado en precarizar el trabajo de mujeres y jóvenes y en debilitar a los sindicatos; en crear un “enemigo interno” criminalizando a la juventud con proyectos como “aula segura” y el “control preventivo de identidad”; en implementar una reforma tributaria que beneficia a los más ricos; y en preparar una reforma previsional que “perfecciona” el sistema de AFP que condena a pensiones miserables.
En en el terreno internacional, es un aliado activo de Trump en su injerencia golpista en Venezuela, con el Grupo Lima o Prosur, y ahora está empeñado en perpetuar la subordinación de la economía y el Estado de Chile a las trasnacionales con el TPP 11. Es aliado de Macri que en Argentina está descargando una enorme crisis sobre el pueblo trabajador, de la mano del FMI, y de Bolsonaro, que quiere aplicar una reforma previsional basándose en las AFP. Es continuidad de una política entreguista de todos los partidos del régimen, tanto la derecha como la ex Concertación, de la entrega de recursos estratégicos como el cobre a importantes trasnacionales o en los denominados TLC que optimizan las condiciones para que capitalistas de todo el mundo se enriquezcan a costa de mantener a Chile en una condición de economía primario-exportadora, dependiente y subordinada.
Parte de esta pelea internacionalista es luchar hoy por: ¡Fuera el imperialismo de Venezuela y Latinoamérica! ¡No al TPP 11 y los tratados de libre comercio que aseguran el saqueo de las multinacionales! ¡Nacionalización de los recursos estratégicos bajo control de los trabajadores!
En Chile, Piñera también quiere hacer una reforma laboral y previsional. Pero a diferencia de los otros países, acá el “trabajo sucio” de crear un Código Laboral neoliberal y un sistema de jubilaciones totalmente privatizado ya lo hizo la dictadura. Las reformas de Piñera apuntan a perfeccionar este modelo anti-obrero y anti-popular.
Trabajadoras y trabajadores hemos estado expuestos a cierres de empresas y a despidos, como los que ocurrieron recientemente en ENAP o los anunciados a Correos Chile. Pero el gobierno aún no ha realizado todo lo que quiere y es un gobierno débil. Sus planes podemos derrotarlos.
En este momento no existen luchas de resistencia a los planes de Piñera. En buena medida esto se explica por el papel de la burocracia sindical de la ex Nueva Mayoría en la CUT, incapaz de desarrollar un plan de lucha serio para hacerle frente a los despidos y a las reformas mientras buscan la “unidad de la oposición “con el progresismo neoliberal. Hablan de “paros activos”, pero no impulsaron una preparación seria desde las bases con asambleas en lugares de trabajo y sindicatos.
Por su parte, el Colegio de Profesores dirigido por el Partido Humanista y el Frente Amplio; no desarrolló el plan de lucha ascendente el 2018. Mario Aguilar habló de adherir a la huelga feminista de la Coordinadora 8M con un paro, pero luego no hizo nada para prepararlo; en claro contraste con el comunal de Antofagasta del gremio docente donde nuestra organización tiene un peso significativo, donde sí hubo asamblea, paralización efectiva y movilización.
Pero aun así en el último tiempo hemos visto como los trabajadores portuarios de Valparaíso se rebelaron contra la miseria en una huelga combativa que puso el tema del control de los puertos en el centro del debate político, y hemos sido testigos de cómo profesores y funcionarios municipales de Lampa han salido a protestar contra la deuda que el municipio mantiene con sus cotizaciones previsionales, con métodos como el corte de ruta o la toma del edificio municipal, marcando una diferencia con la estrategia de las direcciones burocráticas de la CUT y el Colegio de Profesores. Las movilizaciones del movimiento de mujeres, en repudio al asesinato de Camilo Catrillanca y al TPP 11, a su vez, han sido protagonizadas por una juventud que amenaza con reaparecer con fuerza. En Valparaíso, a fines de 2018, vimos la enorme fuerza que pueden ganar las luchas de la clase trabajadora si se unen a la juventud.
La clase trabajadora debe ponerse en el centro de la escena nacional junto a estudiantes y mujeres para derrotar las reformas de Piñera en las calles, y para esto es fundamental empezar por luchar seriamente contra los despidos y ataques, buscando sintonizar con los millones que rechazan a Piñera y se sienten defraudados con sus promesas, como hicieron los portuarios o trabajadores del Ferrocarril de Antofagasta (FCAB) que enfrentaron al multimillonario Luksic contra los despidos, forjaron alianzas con estudiantes, el movimiento de mujeres y activistas medioambientales, transformándose en una referencia en la ciudad.
Enfrentemos la precarización laboral y terminemos con las AFP. ¡No a la reforma laboral del gobierno! ¡Sueldo mínimo de $450.000! ¡Jornada laboral de 6 horas y 5 días a la semana! ¡Sistema previsional estatal, de reparto, solidario, gestionado por los trabajadores! ¡Jubilaciones nunca inferiores al 80% del sueldo!
Estamos por la unidad de toda la clase trabajadora, por eso tomamos las banderas del movimiento de mujeres y la juventud. ¡Aborto legal! ¡A igual trabajo, igual salario! ¡Que no se toque ningún derecho de las mujeres trabajadoras! ¡Organicemos comisiones de mujeres en cada lugar de trabajo! ¡No al teletrabajo ni a la flexibilización laboral!
Los sindicatos que mantienen una pasividad permanente no sirven. ¡Vamos por sindicatos sin burócratas! ¡Plan de lucha para enfrentar los despidos y ataques y coordinación para enfrentar los despidos! ¡Paro nacional activo y de lucha! Sin embargo, dar estas peleas es imposible si no hay una fuerza alternativa a la burocracia sindical. ¡Formemos agrupaciones clasistas en los sindicatos!
¡A derrotar los ataques y reformas de la derecha en las calles! Construyamos una fuerza política de los trabajadores, anticapitalista e internacionalista, independiente a todas las variantes empresariales
Las principales luchas están todavía por venir. Los gobiernos de derecha como el de Piñera no están asentados, sus planes no han triunfado aun.
Desde la Francia de los chalecos amarillos, hasta la huelga de las maquiladoras al norte de México, desde Argelia a Sudán, reaparece la lucha de clases. De desarrollarse en Chile y América Latina, podrían golpear seriamente los planes derechistas y del imperialismo. En países como Estados Unidos, donde cientos de miles de jóvenes comienzan a simpatizar con la idea de “socialismo”, aunque sea todavía desde una óptica reformista.
Hoy en Chile no hay procesos de lucha de clases o fenómenos políticos comparables. Pero hay una generación que ha despertado a la vida política al calor del movimiento de mujeres y que de alguna manera es heredera del movimiento estudiantil.
Muchos de esos jóvenes y sectores de la clase trabajadora, votaron al Frente Amplio en contra de los partidos del régimen. Pero ven que éste ha terminado integrándose al régimen, por ejemplo cuando RD votó a favor de actualizar el TLC con Canadá. También subordinan los movimientos sociales a sus alianzas parlamentarias con partidos de la ex Concertación. No quieren enfrentar y terminar con este régimen heredero de la dictadura y a las grandes fortunas nacionales y extranjeras.
En América Latina quedaron en evidencia la incapacidad de las estrategias “gradualistas”. En Brasil, el PT que antes del golpe institucional ya venía con una línea de ajustes, no fue capaz de defender siquiera el derecho democrático a votar por quien deseen de las masas, adaptándose al encarcelamiento de Lula, sin llamar a la huelga general, pese a que dirigen la CUT que es la principal central sindical del país, ni llamaron a enfrentar en las calles el golpe institucional ni a Bolsonaro. En el caso de Venezuela, el chavismo es incapaz de enfrentar seriamente al imperialismo, mientras mantiene el pago de la deuda externa que preparó el terreno para la posterior catástrofe social que vive el país sobre la cual el imperialismo y la derecha golpista busca posar para su ofensiva golpista.
Frente al fracaso de estas variantes, nosotros nos proponemos construir un partido propio de los trabajadores, independiente de toda variante empresarial, para acabar con un régimen político y social controlado por un puñado de familias y por las multinacionales, un régimen que condena a la mayoría a vivir con bajos sueldos, endeudamiento y precarización. Un partido que pelee por un gobierno de trabajadoras y trabajadores de ruptura con el capitalismo.
Esa lucha es nacional e internacional. Por eso impulsamos la red internacional La Izquierda Diario y construimos una corriente internacional. En Francia, con nuestras compañeras y compañeros de la CCR somos parte de la lucha por unir chalecos amarillos junto a la clase trabajadora y la juventud. En Argentina, desde el PTS somos integrantes del Frente de Izquierda, con las principales figuras de la izquierda como Nicolás del Caño y Myriam Bregman, y con una importante inserción en el movimiento obrero, de mujeres y estudiantil, luchamos para derrotar el régimen del FMI y de los ataques de Macri, de forma independiente al kirchnerismo, para que la crisis la paguen los capitalistas.
Para construir esta izquierda anticapitalista e internacionalista de la clase trabajadora, este 1° de mayo te invitamos a marchar junto al PTR y Pan y Rosas. En Santiago, marcharemos en la marcha de la Central Clasista desde las 11:00 horas en plaza Los Héroes.