¿Qué paso en el paro de mujeres del 9M? ¿Cuáles fueron las repercusiones?

Joss Espinosa @Joss_font
Miércoles 11 de marzo de 2020
1) El paro de mujeres fue precedido por una movilización masiva, en la que trabajadoras, jóvenes y estudiantes, algunas en conjunto con sus compañeros, salimos a las calles. Fue una movilización histórica en el marco de una grave crisis de violencia en México que ha dejado más de 3mil asesinadas en lo que va del año.
2) Millones de mujeres se sumaron, faltando a sus centros de trabajo y educativos. Múltiples imágenes de calles, oficinas y escuelas vacías, mostraron que miles de mujeres se sumaron a esta iniciativa, para mostrar que si nuestras vidas no importan, sean capaces de producir sin nosotras. Se mostró la potencialidad que tenemos las mujeres de forma organizada, y lo potente que es el paro. Aunque en muchos de los casos pararon los sectores públicos, el paro representó una pérdida de 34 mil 500 millones de pesos.
3) En diversos casos, del sector público y privado, dieron “permiso” a las mujeres de faltar, tratando de quitar el filo combativo que puede expresarse en un paro que realmente detenga la producción y ataque las ganancias de los grandes capitalistas.
4) En casos como el metro se mostró de forma real el peso que tiene las mujeres en el sector, como el caso de las taquilleras (que componen el 90%) y ante el paro, hubo largas filas para utilizar el metro. En el sector educativo, diversas escuelas suspendieron clases, medida que impusieron para impedir que el paro tuviera un carácter más combativo.
5) El paro del 9M, fue impulsado en primera instancia por sectores de la derecha como el PRI y el PAN, al cual se sumaron cínicamente sectores empresariales, de la iglesia y el ejército. Sin embargo, como se mostró, esta convocatoria superó este llamado.
6) Aunque algunos patrones dieron el día, lo declararon franco o de plano fue considerado como asueto, en muchos casos esto fue acompañado de la exigencia de que las horas no laboradas se pagasen extendiendo el horario de trabajo el resto de la semana, lo que demuestra que su “buena voluntad” no tiene nada de ingenua, ni tampoco apoya realmente al paro de mujeres.
7) La realidad para millones de mujeres jornaleras y maquiladoras es que no pudieron sumarse al paro por la represión por parte de las patronales. Muchas mujeres de las más explotadas, más allá de la voluntad que tuvieran de sumarse a la protesta, no pudieron por la represión patronal, siendo ellas las más explotadas y oprimidas, y en las que pesa de manera más cruenta la violencia. El mismo caso para trabajadoras de intendencia del Metro y otros sectores.
8) Aunque la intención de algunas era que nos quedáramos en casa como forma de parar, muchas mujeres creemos que la intención de un paro no debe ser borrarnos de la vida, sino parar ramas enteras de la producción, pues no se trata solo de una forma de visibilizar la violencia, sino de una forma de protesta, en la que expresemos que si tocan a una, lo pararemos todo. Por esta razón, el paro fue acompañado de mítines, movilizaciones y protestas en diversas ciudades del país.
9) Otro de los planos en los que se hablaba del paro, era que las mujeres no realizaran ninguna tarea del hogar. No se tienen cifras exactas de cuántas mujeres pudieron liberarse de este trabajo, contemplando que no todas tienen las facilidades, al estar atadas cultural y económicamente a los núcleos familiares. Sin embargo, lo que sí sabemos es que el trabajo reproductivo representa el 26 % del PIB nacional.
10) Desde Pan y Rosas creemos que es muy potente lo que se ha expresado en estos dos días: muestra que miles de mujeres estamos hartas de la violencia y la precarización que nos arrebata la vida de 10 compañeras al día. Aunque esta jornada ha sido histórica, creemos que es un primer paso para avanzar en la construcción de un movimiento de mujeres independiente del Estado, los partidos del régimen y sus instituciones, un movimiento combativo y en las calles. Retomar el paro como herramienta de lucha es muy importante. Sin embargo, después de la jornada del 9M, es necesario preguntarnos si vamos a apelar a la patronal, las autoridades o el gobierno para que nos dejen protestar, o de forma organizada vamos a pararlo todo hasta que no haya ni una menos.
Conoce a Pan y Rosas, una agrupación de mujeres y diversidad sexual en la que sostenemos que para acabar con la violencia y la precarización, es necesario acabar con este sistema capitalista y patriarcal. Mostramos en las calles la potencia que tenemos, avancemos en una perspectiva anticapitalista.