×
×
Red Internacional
lid bot

Política. #10yearschallenge: ¿qué hacía el kirchnerismo en 2009?

Aprovechando el reto viral de estas semanas, recordamos algunas imágenes de hace 10 años. Y nos preguntamos qué cambió y qué cambiaría.

Lucho Aguilar

Lucho Aguilar @Lucho_Aguilar2

Martes 22 de enero de 2019 23:46

El 2009 sería un año importante para la política argentina. El “viento de cola” parecía amenazado por la crisis internacional iniciada en 2008. Se debatía sobre “el desacople” (o no) de nuestra economía. El gobierno buscaba evitar que las grandes empresas se vean afectadas por las crisis y llegar a las elecciones de medio término con un poco de aire tras el golpe infringido por el “voto no positivo” del vicepresidente Cobos. En julio de 2009 perdería las elecciones legislativas. A partir de allí intentaría recuperar terreno con medidas como la Ley de Medios y la Asignación Universal por Hijo, pero también “poniendo orden” contra los sectores que querían resistir los ataques. La represión a la lucha obrera de Terrabusi-Kraft sería uno de los símbolos de aquel año.

Un repaso por aquel conflicto, la visita al Papa, los pagos al FMI y la ayuda a los empresarios que la levantaban en pala. Algunas imágenes que, 10 años después, el kirchnerismo no quiere recordar.

1. “Distribución”. Tras 6 años de crecimiento “a tasas chinas”, en 2009 los desocupados todavía recibían $150 mensuales para su “inclusión social”, igual que en 2002. Los salarios de la mitad de la clase trabajadora estaban por debajo de 1.500 pesos, cuando la canasta básica superaba los 4000. El 40% trabajaba “en negro”. La caída de la economía llevó a la pérdida de 230 mil puestos de trabajo en los primeros nueve meses del año. En ese momento 6 millones de jubilados, el 75% del total, cobraban los $ 770 de jubilación mínima. Un año después la Presidenta vetaría el 82% móvil votado en el Congreso.

2. Al rescate de los que “la levantan en pala”. Ante la merma en las ganancias patronales, producto de la crisis internacional, el gobierno tomaba medidas para rescatar a los empresarios. La multinacional General Motors recibió un aporte de 259 millones de pesos de parte del ANSES y otras decenas de empresas fueron beneficiados con el REPRO para pagar salarios. Sin embargo, las empresas que cotizaban en bolsa sumaban a mitad de año ganancias por $ 4.100 millones. Entre 2008 y 2009 la fuga de capitales llegaba a casi u$s 30 mil millones. Una de las giras más emblemáticas de ese año fue a España, donde Cristina rindió honores al Rey Juan Carlos y a los CEO de Telefónica, Repsol y otras multinacionales de ese país.

3. Con Pedraza y Fernández, contra los delegados de base. En los últimos años había surgido el llamado “sindicalismo de base” y la izquierda ganaba peso en algunos gremios. Allí debían enfrentarse con la burocracia sindical peronista, a la cual Cristina Kirchner había elegido como aliada. El 5 de febrero de ese año, cuando los “metrodelegados” lanzaban un plebiscito para formar su sindicato, debían enfrentar el asedio de las patotas de la UTA. A pesar de que representaban a casi la totalidad de las y los trabajadores del Subte, el ministro Carlos Tomada no les otorgaría la personería hasta un mes antes de dejar su cargo, en 2015. En noviembre la presidenta se abrazaría a José Pedraza en el salón de la Unión Ferroviaria para decirle “mostrémosle a todos cuál es este modelo de organización sindical”. Pedraza ya manejaba varias de las tercerizadas del Ferrocarril. Un año más tarde su patota asesinaría a Mariano Ferreyra.

4. Yanquis sí, marxistas no. Los luchadores no solo debían enfrentar los ataques empresarios y de la burocracia sindical. El gobierno “nacional y popular” quería evitar el surgimiento de una vanguardia combativa e independiente del sindicalismo peronista. El inicio del gobierno de Cristina ya había mostrado los dientes con las represiones en Maffisa, Casino Flotante y Dana. Pero el 25 de septiembre de 2009 se produce un hecho simbólico. Hacía 37 días se llevaba adelante una rebelión obrera en el corazón de la industrial zona norte. Las trabajadores y trabajadores de Terrabusi (Kraft) luchaban contra los despidos, con un paro y 11 cortes en la Autopista Panamericana. A pedido de la Embajada de EEUU, la Policía bonaerense reprimía a trabajadores y organizaciones solidarias. El diario Crítica titulaba “Yanquis sí, marxistas no”. El diario La Nación festejaba la “voltereta ideológica” del gobierno. La presidenta se reunía con la embajadora de EEUU, Vilma Martínez, y dejaba claro qué lado elegía entre las multinacionales y los trabajadores.

5. Pagadores seriales. Al llegar al 2009, el gobierno había pagado al FMI y al Banco Mundial alrededor de 25 mil millones de dólares. Ese año, tras la derrota electoral, el ministro Amado Boudou reabre el canje de deuda, se reúne con el jefe del FMI Dominique Strauss Khan y crea el Fondo del Bicentenario para garantizar el pago a los buitres. Ese año se destinó el 10% del Presupuesto Nacional al rubro “Servicios de deuda”, lo mismo que en el año 2018. Sin embargo, al finalizar el año la deuda externa totalizaba u$s 117.808 millones. Un saqueo que pesaba duramente sobre el pueblo trabajador. La Presidenta llegó a decir “somos pagadores seriales”. Es que durante los 12 años, destinaron más de 200 mil millones de dólares a los especuladores.

6. Juventud precarizada y criminalizada. Según un estudio de esos años, el 80% de los jóvenes de entre 15 y 24 años vivía en hogares pobres, 900.000 no estudiaban ni trabajaban, 1,4 millón habían abandonado los estudios y trabajaban en empleos precarios. Para muchos de esos jóvenes el destino era más duro. El 31 de enero de 2009 desaparecía Luciano Arruga. El joven, que no había querido robar para la policía, fue visto por última vez en una comisaría de Lomas del Mirador, en las tierras donde mandan Fernando Espinoza y Daniel Scioli. Estuvo desaparecido hasta 2014, año en que apareció muerto enterrado como NN.

Ese mismo año el Senado aprobaba la baja de la edad de imputabilidad a 14 años, por un acuerdo entre Miguel Pichetto, que dirigía el bloque K, y Gerardo Morales de la UCR. Finalmente no sería tratado en el Congreso.

7. Con el Papa, contra el aborto. Uno de los hechos más simbólicos de ese año fue, para la Presidenta, la visita a Joseph Ratzinger, el Papa Benedicto XVI. Entre otras cosas hablaron de “la cultura de la vida y el fortalecimiento de la familia” (Perfil). El mensaje quedó claro. Como reflejó Página 12 días antes de las elecciones legislativas de ese año, “para el oficialista Frente Justicialista para la Victoria, la postura es en contra de la legalización (…) La posición la fijó la propia presidenta Cristina Fernández cuando todavía era candidata al sillón de Rivadavia. “Siempre me he definido en contra del aborto”, dijo. En el mismo sentido se pronunció el gobernador bonaerense y candidato oficialista. “Estoy en contra del aborto”, dijo Scioli (Un tema abortado en la campaña, Página 12). Ese año asumía como ministro de Salud Juan Manzur, quien este año impulsó la declaración de Tucumán como provincia “Provida” en abierto desafío contra los derechos de las mujeres.

8. Massa, el hombre de confianza (y el coqueteo con Rico). En 2009 había un hombre fuerte en el gobierno kirchnerista: el jefe de gabinete Sergio Massa. Surgido de la Ucedé, había estado cerca de Duhalde y Barrionuevo y tenía buena llegada a la Embajada de EEUU. Antes del gabinete había liderado el ANSES, donde era criticado por desconocer la mayoría de los fallos judiciales en favor de jubilados por actualización de haberes, la conservación de las rebajas de los aportes patronales dispuestos por el menemismo y otras medidas de su gestión. Tras la derrota en las legislativas, Massa fue uno de los “barones del conurbano” sospechados de traición y dejó el gabinete.

El kirchnerismo había comenzado el 2009 intentando ampliar sus alianzas de cara a una elección difícil. Por eso, como reconoce el propio Página 12, "con el apoyo de un sector kirchnerista, Aldo Rico le ganó la interna del PJ al intendente De la Torre" (18/1/2009). Según el diario, los hombres que se encargaron de concretar el apoyo fueron Carlos Kunkel y Sergio Berni, entonces funcionario de Desarrollo Social.

9. La casta política y la influencia en Comodoro Py. En 2009 el patrimonio de Cristina y Néstor Kirchner pasaría de 46 millones de pesos a 55,5 millones, con un crecimiento de más del 20%. El 21 de diciembre de ese año, el polémico juez federal Norberto Oyarbide sobreseyó a ambos en la causa por presunto enriquecimiento ilícito.

10. ¿Qué cambió? 10 años después, el kirchnerismo discute su estrategia político-electoral. Negocia con el PJ y los gobernadores feudales las fórmulas del peronismo para 2019. Su referente económico, Axel Kiciloff, aseguró que si fuera gobierno renegociaría un acuerdo con el FMI, continuaría pagando la deuda y los empresarios seguirían ganando. Además aseguró que “no seremos nosotros quienes se nieguen a formar un frente común” con Massa y Urtubey. El "gendarme de la Panamericana" Berni vuelve a hablar de bajar la edad de imputabilidad de los menores. Su alianza con las cúpulas sindicales resurgió, al punto de reencontrarse con Moyano y Pignanelli. Cristina ya mostró en el debate por el aborto que su propuesta es unir “verdes y celestes” y que las mujeres no se enojen con la Iglesia.

Pasaron 10 años. Las imágenes permiten conocer la realidad, y los proyectos, más allá del relato.


Lucho Aguilar

Nacido en Entre Ríos en 1975. Es periodista. Miembro del Partido de los Trabajadores Socialistas desde 2001. Editor general de la sección Mundo Obrero de La Izquierda Diario.

X