La ansiedad por este día explotó porque la bronca acumulada por la que fueron noticia a nivel nacional ante el escándalo por las persecuciones y hostigamiento constante hacia las estudiantes secundarias catamarqueñas, sobre todo en escuelas confesionales, se sintió hoy con una fuerza enorme como nunca se vió en la provincia.
Jueves 14 de junio de 2018 09:24
Antonella Gaibiso Pompie
Es notable cómo, a pesar de que las han querido callar, esta pelea es tan grande que no han podido amedrentar a las pibas, sino por el contrario, redoblaron su presencia y ganas de que esta situación cambie ahora y para siempre.
Es que las cientas de jóvenes de esta marea verde vienen siendo las protagonistas de esta lucha, bancándose las persecuciones, el autoritarismo de curas reaccionarios, el hostigamiento de las autoridades que ni siquiera dejan expresar una opinión.
El 13J en Catamarca fue un antes y un después. Hoy las estudiantes han enseñado a no tener miedo.
Como nunca se expresó frente a la catedral el hartazgo hacia esta institución opresora de las mujeres. Con el canto “aborto libre y legal ya y que los curas se vayan a laburar” se realizó el enorme pañuelazo sobre sus escalinatas, que acto seguido se plagó de policías como se suele acostumbrar cuando tiemblan de miedo.
Ariadna Mariel
La agrupación de mujeres Pan y Rosas estuvo presente acompañando junto a compañeras secundarias, de universidad artistas y docentes y junto a otras organizaciones y colectivos, realizando jornada de estampa en serigrafía de pañuelos, cantando y acompañando esta jornada de lucha.
Luego del pañuelazo se votó marchar y en una ola verde encabezada por las jóvenes inundó la plaza céntrica, se copó las calles con cantos, saltos y gritos que tampoco olvidaron al diputado Saadi.
La rueda de la historia gira y una vez más, las jóvenes están al frente.
Más fotos en el FB de Pan y Rosas Catamarca