1500 es la cifra que denunció la asociación civil Concejalía Popular de locales que tienen sus persianas bajas. Estos cierres se traducen en numerosos desocupados en el sector mercantil.

Jazmín Levi Periodista. Miembro del CeProDH
Viernes 10 de junio de 2016
Desde noviembre del 2015 comenzaron a bajar notablemente las ventas en el sector comercial de Rosario y concluyeron en los últimos tres meses con el cierre de alrededor de 1500 negocios, lo cual representa la pérdida de muchos empleos en el rubro. El sindicato de comercio aún no denunció despidos, salvo en el cierre de la librería Bleger, ocurrido la semana pasada, que desencadenó el temor de muchos empleados mercantiles por sus fuentes de trabajo.
“Se nota que vienen cayendo las ventas, sin embargo muchos dueños de los negocios son empresarios que tienen varios comercios y que podrían seguir sosteniendo nuestros trabajos. La semana pasada cerró Bleger, acá a unas cuadras, los patrones son los dueños del Sanatorio de la Mujer que factura una fortuna, que no me digan que se fundieron”, expresó a La Izquierda Diario un trabajador de una juguetería ubicada por calle San Luis. Aclaró también que entre sus compañeros vienen pensando qué hacer si el caso de Bleger empieza a replicarse.
Por su parte también brindó testimonio un ex empleado de una lencería mayorista ubicada en San Luis al 1500: “A mí, luego de las fiestas me redujeron horas y en marzo me despidieron, pero mi despido no está registrado, como el de muchos, porque trabajé seis años en negro. Me cansé de ver los volantes del sindicato y cuando solicité asesoramiento me respondieron que no podían ayudarme porque era un caso aislado de trabajo no registrado y que no estaba afiliado al sindicato”.
Según los datos revelados por la asociación civil Concejalía Popular, en el centro de la ciudad hay 604 locales cerrados; en el macrocentro 447; en los centros comerciales como Ayacucho y Echesortu unos 270; y en los corredores como bulevar Oroño y avenida Pellegrini, 221. La suma de los comercios que tienen sus persianas bajas es de 1542, lo cual traducido a fuentes de empleos manifiesta una gran cifra. Sin embargo aún no hay denuncias oficiales ni del sindicato ni del gobierno municipal sobre esta recesión.
La ola de despidos que comenzó a notarse en el ámbito público empieza a resonartambién en el ámbito privado. La suma de suspensiones y despidos en industrias como Bambi o casos de cierre como lo fue Arzinc, ahora también se replica en el gremio de comercio. La incertidumbre de los trabajadores del sector se viene incrementando, quienes ya se mostraron desconformes con el cierre de paritarias que fue de un 20%, muy por debajo del nivel inflacionario.

Jazmín Levi
Periodista. Miembro del CeProDH