Este 24 de marzo se cumplen 43 años del golpe cívico-militar que buscó aplastar la organización obrera de toda una generación que, en los 70 junto a les estudiantes, protagonizó el último gran proceso revolucionario de la clase obrera argentina. Hoy recuperamos la historia y la lucha de esa generación de jóvenes que estaban dispuestes a dar vuelta todo.
Viernes 22 de marzo de 2019 20:20
Foto/Enfoque Rojo
En Argentina, el 24 de Marzo se ha convertido en un símbolo de lucha con una importancia tan grande que sigue expresando el desprestigio de las Fuerzas Armadas. Los militares junto con la ayuda de empresarios, la Iglesia católica y un sector de la sociedad civil, detuvieron, desaparecieron y asesinaron a 30.000 personas, además de robarse los bebes nacidos en cautiverio.
Hoy, seguimos con esta lucha para hacer memoria, pedimos apertura de los archivos y justicia, porque todavía siguen impunes muchos genocidas.
Luchamos contra la impunidad de ayer y también la de hoy. Por los desaparecidos y asesinados en democracia como Luciano Arruga, Mariano Ferreyra, Jorge Julio López, Santiago Maldonado, Rafael Nahuel y muchos otros.
Hoy nos disponemos a recuperar la historia de aquellxs luchadores y luchadoras de San Martín que, como centro industrial de gran importancia en aquella época, alojó a una gran cantidad de referentes de esta lucha obrera, que tuvo su auge durante el ensayo revolucionario abierto con el Cordobazo, y continuó resistiendo bajo la dictadura.
Nos proponemos recuperar esas historias para comprender que nuestra generación, que se propone cambiarlo todo, no empieza desde cero. Aquí, la historia de algunxs de los 300 desaparecidxs de la zona del Partido de Gral. San Martín.
Hebe Nelly Repetto desaparecida el 03/08/1978 (18 años)
Hebe vivió en el barrio de Villa Concepción junto a su padre, madre y hermana, todos ellxs activistas de distintas organizaciones. Fue militante de la UES y estudiante del colegio Estados Unidos y fue delegada de su curso.
Fue secuestrada en Castelar junto a su madre (Nélida Leonor Garde de Repetto, 47 años), hermana (María del Carmen Repetto, 16 años, estudiante del EEUU) y novio (Jorge Teodoro "Koki" Mosqueda,24 años), meses después de la desapareción de su padre (Raúl Repetto, 48 años, militante de la Organización Montoneros).
Pablo Carpintero Lobo asesinado el 09/11/1977 (20 años)
Joven trabajador español de la localidad de Villa Ballester, estudió en el Colegio Nacional Roca, al igual que su hermano Ricardo, quien también fue secuestrado bajo la dictadura genocida. Pablo fue asesinado a tiros en la calle el 9 de noviembre de 1977 en Villa Ballester.
Esther Norma Arrostito Rebolini desaparecida el 02/12/1976 (36 años)
Egresada del colegio Estados Unidos. Fue profesora en el Colegio Nacional de Buenos Aires; en la Escuela Superior de Comercio Carlos Pellegrini, y profesora adjunta en cátedras de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales.
Fue la única integrante femenina en la conducción de Montoneros en sus orígenes. Antes de su secuestro, fue detenida en 1966 por participar en acciones en apoyo a obreros portuarios en huelga, y nuevamente en 1971 acusada de participar del asalto al garaje de la calle Emilio Lamarca robando los vehículos utilizados posteriormente en el secuestro del Teniente General Aramburu.
Ana María Martínez desaparecida el 4/2/82 (31 años)
Dirigente trotskista, fue la última desaparecida bajo la dictadura militar. Ana trabajó varios años en un laboratorio de análisis clínicos de Av. Colón y Córdoba, en la ciudad de Mar del Plata. Como los demás compañeros del Partido Socialista de los Trabajadores de Mar del Plata, fueron secuestrados en otras ciudades, frente a la brutal represión desatada.
Ana María se trasladó a la zona norte de GBA donde continuó organizando a los trabajadores, especialmente a los bancarios en San Martín. Al momento de su secuestro, Ana María estaba embarazada de pocos meses. Fue secuestrada en la puerta de su casa, en el Pasaje Freud 740 de Villa de Mayo.
Este año, gracias a la lucha de distintas organizaciones de izquierda se avanzó en la condena de dos de los responsables por su secuestro y posterior asesinato. El Tribunal Federal Oral 1 de San Martín dictó perpetua a los genocidas militares Apa y Muñoz.
¿Por qué lucharon?
La pelea que dieron estes luchadores y luchadoras en los 70 no fue, como dicen algunes, la persecución de una utopía o un sueño inalcanzable. Esta generación fue un gran ejemplo de organización y coordinación de la clase obrera junto al movimiento estudiantil.
La dictadura buscó aplastar esa organización imponiendo un gran saqueo bajo la nacionalización de las deudas privadas de los grupos empresariales. La Iglesia católica aumentó sus propios privilegios y reguló la vida de la población. Por este último punto, cabe destacar el especial ensañamiento hacia las mujeres, ya que no sólo se las consideraban luchadoras contra el capitalismo sino contra la limitación al mundo del hogar que les impone el orden social.
Si bien se evitó la tarea que se propuso esta generación, la dictadura pagó un gran costo: hoy las fuerzas armadas se encuentran deslegitimadas y aisladas de la sociedad, sufrieron un golpe y se ven debilitadas ante el comienzo de una nueva crisis del régimen.
En este marco, los mismos que generaron la crisis, los grandes capitalistas, quieren imponer un cuarto saqueo a la clase trabajadora a través del ajuste del FMI efectuado por Macri y los gobernadores, lo cual significa un mayor deterioro de nuestras condiciones de vida.
Actores muy parecidos a los de esa década reaparecen en la escena política nacional, como la Iglesia católica, que como en la dictadura, busca disciplinar a la sociedad. Hoy en día presiona para que se les niegue un derecho fundamental a las mujeres como el aborto, legal, seguro y gratuito.
Junto con la fuerza del movimiento de mujeres, que hoy surge en todo el mundo, este 24 de Marzo nos proponemos, continuar la lucha contra la impunidad de los responsables.
Hoy retomamos las banderas de esa lucha de la generación del 70, proponiendo la unidad obrero estudiantil. Nuestra generación tiene que organizarse, para que esta vez podamos triunfar.