En medio de altas cifras de vacunación, estalla el escandalo de casi 40.000 vacunas que se encuentran fuera de los criterios de priorización. ¿Quiénes deben gestionar el plan de vacunación?
Sábado 20 de febrero de 2021
2.818.147 vacunados, esa era la cifra con que el día viernes culminaba la 3° semana del plan de vacunación nacional por el COVID-19, lo que equivale a cerca de 200 mil personas inmunizadas diariamente. Estas cifras han posicionado a Chile como el país sudamericano con mayor número de vacunados y 5° a nivel internacional, según los datos de Our World In Data.
El proceso de vacunación ha funcionado como un verdadero salvavidas para el gobierno, frente a las críticas abiertas a su estrategia sanitaria. Por ejemplo con las críticas desde el Colegio Médico de Antofagasta frente al aumento de casos en la región, el colapso de camas críticas y la falta de medidas hacia los sectores productivos como la minería. Pero también el proceso de vacunación de conjunto ha permitido dar cierta estabilidad a un gobierno que atraviesa una fuerte crisis política y de desaprobación, especialmente frente a los últimos hechos represivos.
Pero ya se hizo conocida la situación de casi 40.000 vacunas las cuales fueron entregadas sin cumplir los criterios de priorización nacional, situación donde el gobierno busca desmarcarse apuntando la responsabilidad directamente hacia los municipios. Sin embargo es necesario considerar dentro de esta situación, la prioridad que ha da el gobierno de Sebastián Piñera en inmunizar a Carabineros, Fuerzas Armadas y funcionarios públicos de áreas críticas o estratégicas (como por ejemplo parlamentarios), de esta forma incluso desplazando al grupo de la población que tiene enfermedad crónica, un verdadero grupo de riesgo que puede desarrollar de forma más grave la enfermedad.
Ya sea por quienes se “saltan la fila” o quienes son considerados prioritarios sin serlo, es claro que la priorización debe hacerse en base a criterios sanitarios, tal como ha remarcado la Directiva nacional del Colegio Médico. Pero para que esto sea efectivo no puede quedar en manos del gobierno, tanto la planificación de la vacunación como sus criterios de priorización debe ser algo que gestionen las y los trabajadores de la salud en conjunto con las distintas organizaciones de trabajadores y territoriales. Para Néstor Vera, Médico y Candidato a constituyente por Antofagasta: “Un plan de vacunación gestionado por los trabajadores es parte también de un Plan de emergencia de conjunto para enfrentar la crisis sanitaria, para eso es necesario un impuesto extraordinario a las grandes riquezas, que permita financiarlo” .