En medio de la pandemia ya hay 346 mil despidos. Los trabajadores contratados por outsourcing son un sector vulnerable ¿es posible cambiar esta situación?
Camilo Cruz México
Jueves 9 de abril de 2020
En México hay 5 millones de trabajadores contratados por outsourcing o subcontratación, un modelo empleado a nivel internacional para acotar los derechos laborales, las obligaciones del patrón y aumentar las ganancias.
Al estar contratado por una empresa que a su vez ofrece sus servicios a la empresa en que se desempeña la labor, se niega legalmente la relación obrero patronal, pese a que los trabajadores desarrollen -por la vía de los hechos- funciones que hacen otros trabajadores de base.
Es decir, por la vía de los hechos, el outsourcing es un mecanismo para precarizar aún más a los trabajadores y desmontar los derechos laborales, con el objetivo de aumentar las ganancias de los empresarios.
En medio de la pandemia y la crisis económica internacional, los despidos se cuentan por millones. La Organización Internacional del Trabajo calcula que desde el inicio de la pandemia a la fecha hay 195 millones de despidos en todo el mundo.
En tiempos de crisis es notorio el funcionamiento de diversos mecanismos de los empresarios para preservar sus ganancias, en este caso la facilidad con la que pueden quedar en la calle los trabajadores contratados por outsourcing.
México y el outsourcing
El outsourcing se legalizó tras la reforma laboral del 2012, este sexenio una de las principales prioridades del gobierno de la cuarta transformación fue garantizar la firma del T MEC, la principal traba impuesta por el imperialismo estadounidense fue la necesidad de una reforma laboral.
La nueva reforma laboral fue aprobada rápidamente, con aplicaciones devastadoras para los derechos laborales de los trabajadores y sosteniendo el outsourcing intacto, lo que detonó un debate dentro del propio Morena, particularmente entre Napoleón Gómez Urrutia, con su propuesta de regularlo, y Ricardo Monreal.
El debate se congelo en ambas cámaras y llegamos a la fase 2 de la pandemia con un panorama complejo para millones de trabajadores contratados por outsourcing.
Luisa María Alcalde anunció que pese a la pandemia, la reforma laboral, que contempla la continuidad del outsourcing, se aplicara en tiempo y forma. El mayor problema es que la única propuesta, hecha por un sector de senadores de Morena encabezados por Napoleón, contemplan sólo la regulación de las empresas que subcontratan, para evitar evasión de impuestos y corrupción, pero manteniendo lo esencial del outsourcing.
Una salida en medio de la pandemia
En México, los grandes empresarios ya han dejado a 346mil 878 familias en la calle y es probable que los despidos sigan siendo la norma en las semanas que vienen. El enorme riesgo se encuentra en los 5 millones de trabajadores que no tienen derechos laborales y en la inmensa mayoría de los casos acceso al sistema de salud.
La grave situación ha empujado a los sindicatos a posicionarse frente a la crisis, la Nueva Central de Trabajadores en su desplegado dice que el congreso de la unión tiene que derogar la reforma laboral del 2012, dónde se legalizaba el outsourcing, cuestión con la que tenemos acuerdo, pero también es necesario exigir lo mismo con la presente.
En medio de la pandemia no puede haber trabajadores de primer y de segunda, todos los trabajadores deben ser reconocidos y basificados, no basta con regular el outsourcing, es necesario derogar la reforma laboral aprobada recientemente y garantizar el acceso universal al sector salud.
Así mismo es urgente que se legisle o decrete la prohibición de los despidos y las licencias con goce de sueldo al 100%, los trabajadores y nuestras familias no podemos pagar esta crisis.
Si eres trabajador subcontratado y te están obligando a trabajar sin condiciones mínimas de salubridad, te despidieron o rebajaron el sueldo, denuncia de manera totalmente anónima aquí.