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ANIVERSARIO CONSTITUCIÓN. 6D, nada que celebrar

Un aniversario cruzado por los debates sobre cómo, cuándo y qué cambiar de la Constitución de una democracia “atada y bien atada” que solo sirve a los ricos.

Guillermo Ferrari Barcelona | @LLegui1968

Martes 6 de diciembre de 2016

Pancarta durante el Rodea el Congreso de septiembre de 2012. Foto: EFE

Se han cumplido 38 años de la Constitución que confirmó la restauración de la Monarquía en la jefatura del Estado, que preservó los aparatos de represión y dejó intacto el poder judicial. Franco decía que dejó todo “atado y bien atado”. Eso no era del todo cierto. La crisis de la dictadura era bestial. Durante el primer trimestre del ’76 no había lugar en todo el Estado español que no hubiera alguna huelga.

Para evitar que la situación se transforme en un proceso revolucionario, actuaron el PCE y el PSOE negociando con los sectores “reformistas” del franquismo, parte del búnker y el ejército. De éste “diálogo” nacieron los Pactos de la Moncloa y la Constitución que abrieron el camino a la Transición y, entonces sí, a una democracia “atada y bien atada. Todo “bendecido” por la jerarquía de CCOO y UGT.

Qué reforma quiere hacer Rajoy y cómo

Rajoy está sopesando si se propone realizar alguna reforma de la Constitución del ‘78. En primer lugar, el Presidente quiere limitar bien qué temas se pueden “tocar” y cuáles no. Temas como la Monarquía, la autodeterminación nacional y el poder judicial, deben quedar fuera de discusión para la formación de la gaviota.

Los populares se plantean llegar a un acuerdo con las “fuerzas constitucionalistas”. Esto es con Ciudadanos y por supuesto, el PSOE. Sin embargo, el dirigente gallego tiene serias dudas. Según el reglamento de la Constitución, la reforma que se haga de la misma se puede aprobar por referéndum, siempre que el 10% de los diputados así lo pida. Y, Podemos tiene más del 10% de los mismos.

Si tenemos en cuenta los resultados de los referéndums de Italia, del Brexit o el de Colombia, las serias dudas se transforman más bien en pánico. Y, si la limitada reforma constitucional que quiere hacer Rajoy no se pudiera acordar con Podemos, iremos a un referéndum de dudoso resultado. Si funciona no la toques.

Las “reformas” que se hicieron

Ésta Constitución apenas si fue reformada desde el año ’78. Un par de cambios, pero sustanciales. El más importante fue la reforma del artículo 135. Bajo la iniciativa de José Luis Rodríguez Zapatero y Mariano Rajoy, se cambió la Constitución para garantizar a los acreedores que tendrán preferencia antes que las partidas sociales, con tal que cobren. A gritos lo pedían Alemania y Francia. Fue un artículo recentralizador, cortando las alas a las comunidades autónomas.

La otra reforma constitucional, fue en el año ’92 y permitió que los ciudadanos del resto de la Unión Europea que residieran en el territorio pudieran participar de las votaciones en las elecciones municipales. También hubo algún amague de cambiar la Constitución en referencia al heredero del trono, aunque nunca se hizo nada seriamente.

El mito fundacional de los padres de la constitución

Como si fuera un mito originario, se habla de los padres de la Constitución. No eran los 12 apóstoles que acompañaron a Jesús, ni los cuatro jinetes del apocalipsis, tampoco mamaron de una loba, como Rómulo y Remo. Son los siete “padres de la Constitución”. Tres miembros de la extinta UCD, uno del PSOE, otro del PCE, uno de Convergència y Fraga Iribarne de Alianza Popular, predecesora del PP.

Esta clara mayoría formal de la derecha, estaba apoyada por ruidos de sables procedentes de los cuarteles, por el búnker con vía libre de realizar atentados y por el poder judicial que pasó incólume de un régimen a otro.

También sumaron su granito de arena el PCE y el PSOE. Estos partidos estaban fuertemente apoyados por las direcciones sindicales de UGT y de CCOO. Marcelino Camacho fue quien se encargó de frenar las movilizaciones, siempre que Carrillo fuera capaz de conseguir algún hueso.

En síntesis, los “padres de la Constitución” fueron quienes se encargaron de traducir los dictados que se hicieron desde el búnker, el poder judicial y el ejército. El sector de izquierda del chantaje con que “es esto u otra guerra civil”.

Qué reforma quieren hacer los socialistas

La reforma más ambiciosa de la Constitución en estos 38 años de historia, fue propuesta por Rodríguez Zapatero cuando llegó a la Presidencia. Esta constaba de cuatro elementos centrales: igualdad de hombre y mujer en la sucesión a la Corona, reforma del Senado, inclusión del nombre de las comunidades autónomas y mención a la Constitución Europea.

El Consejo de Estado expidió un informe favorable, aunque el proyecto acabó durmiendo en algún lugar de La Moncloa. El mismo Presidente, de aquel entonces, decía: “propuse una reforma limitada de la Constitución”. Tan limitada, que no solo no reconocía el derecho de autodeterminación, sino que no hacía referencia alguna al federalismo tan cacareado por los dirigentes social-liberales.

Una reforma que solo pensaba en el heredero del Rey, pero en la que estaba ausente cualquier idea de República. ¿Cómo puede ser alguien socialista y también sostener a la Monarquía? Pues preguntarle a Felipe González y a Rodríguez Zapatero (y a los dirigentes del PCE).

Una reforma que tan solo planteaba algunos cambios cosméticos en el Senado como para que siga siendo el “cementerio de elefantes”, pero más elegante. En síntesis, era una reforma para que cambie algo, sin cambiar nada.

Cómo quieren cambiar la Constitución Podemos e IU

En el programa electoral que presentó la coalición “Unidos Podemos” sólo mencionaban que el cambio de la Constitución debía abrirse a partir del artículo 92.1 de la carta magna. Esto es, que cualquier cambio de consideración deberá ser sometido a referéndum. Algo que, de hecho, fue lo que se hizo con la Constitución del ’78.

Lamentablemente, la nueva coalición no se mueve más allá de los estrictos límites que pone la misma Constitución. Antepone al método asambleario del 15M que retoma una tradición mucho más que centenaria, el método blindado de la Constitución del ‘78.

Si de verdad IU y Podemos quieren cambiar la Constitución y resolver los graves problemas sociales de todo el Estado, tendrán que romper los candados de la Transición mediante la movilización social en las calles. No se puede estar en misa y repicando las campanas.

Una Constitución con los valores de la Comuna

Los comunistas revolucionarios planteamos que sólo se puede superar éste régimen reaccionario que gobierna para el 1% a través de un nuevo estado de la mayoría. Es decir, un estado que sea gobernado por y para los trabajadores y el pueblo. Al fin y al cabo, somos la gran mayoría de la sociedad.

De todas maneras, somos conscientes que la mayoría social, en estos momentos, no abraza esta perspectiva, sino que busca mejorar el régimen democrático existente. Estamos dispuestos a luchar junto a aquellos que se proponen conquistar una democracia más generosa. Pero para ello les proponemos adoptar medidas verdaderamente radicales que contrasten con la limitada democracia blindada que el PP, le PSOE o Ciudadanos nos proponen.

Medidas como las que encontramos en el legado de la gran experiencia revolucionaria que protagonizó el proletariado parisino en la Comuna de 1871. La Comuna se basaba en la democracia de las masas mediante el voto directo por distritos. Buscó eliminar la burocracia con la rotación y la revocabilidad de los cargos, reuniendo las funciones legislativas y ejecutivas en una misma cámara que funcionaba públicamente. Cada cargo público pasó a tener un salario de obrero para eliminar toda casta privilegiada.

La democracia obrera, dirigida por el propio proletariado parisino ponía un punto final a la democracia burguesa donde las masas sólo podían votar cada cuatro años a sus propios explotadores. A través de un propio gobierno obrero y de los oprimidos de la ciudad se encargó de llevar a la práctica todas estas medidas y muchas más en las 6 semanas gloriosas que duró antes de ser derrotada a sangre y fuego.

¿Se imaginan alguna medida así propuesta por el PP o Ciudadanos?, y ¿por el PSOE? Imposible. Quizás Podemos o Izquierda Unida puedan hablar de alguna de estas medidas. Aunque hay que esperar a que sean las 3/5 partes de éste reaccionario Congreso con una ley electoral reaccionaria y con el ejército que protege a las 200 familias más ricas.

Como sucedió en París hace 145 años, solo se podrá imponer una democracia más generosa imponiendo mediante la lucha de clases unas Cortes Constituyentes que permitan debatir y resolver todos los graves problemas sociales, acabando con la democracia blindada que tenemos desde 1978.