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Red Internacional
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8 DE MARZO. 8M: Con las mujeres al frente contra avance del Imperialismo Internacional

Se acerca un nuevo 8 de marzo marcado por distintos crisis políticas del capital a nivel internacional y nacional en las cuales las mujeres trabajadoras debemos estar en primera línea.

Lunes 28 de enero de 2019

Hoy la clase trabajadora es constituida en un 40% por mujeres, de las cuales casi un 80% trabaja en condiciones de alta precariedad. A esto se le suman las brechas salariales que, por el mismo trabajo, las mujeres reciben una remuneración 25% menor que sus compañeros hombres a nivel mundial (Cepal), además de recortes a derechos básicos como el pre y post natal que es el caso de las trabajadoras portuarias eventuales de Valparaíso, que hace menos de un mes abrieron un gran proceso de movilización que cuestionó las ganancias privatizadas del puerto por parte de Von Appen en complicidad con el gobierno de Piñera.

Sin duda el capitalismo se ha modificado para poder sostenerse en el tiempo, ingresando masivamente a las mujeres al trabajo precario, sin embargo, este proceso está permeado de contradicciones, ya que al mismo tiempo en que se masifica la precariedad y desigualdad en ámbitos laborales, el trabajo reproductivo invisibilizado, el doméstico, sigue recayendo en las manos de las mujeres, viéndose obligadas a realizarlo después de la jornada laboral, cargando con su propio trabajo y con todo el quehacer que permite la reproducción de la familia para poder seguir trabajando o ir a los espacios de estudio al día siguiente.

Todas estas condiciones son a las cuales el capitalismo empuja cada vez más a las familias trabajadoras, precarizando el trabajo, privatizando las empresas, la educación pública y la salud, inflando los precios del transporte, la vivienda y servicios básicos, golpeando directamente los bolsillos de quienes sufren las condiciones pactadas por las patronales y el gobierno, a favor de las ganancias de los empresarios.

La lucha por la emancipación de la mujeres debe ser la lucha contra el capitalismo patriarcal.

Frente a esta realidad se hace fundamental, que en los lugares de trabajo se paralice, pues es allí donde hombres y mujeres generan las riquezas que movilizan el mundo, mostrando una señal clara a ese sector minoritario y parasitario de la población, empresarios y millonarios, que estamos de conjunto y en unidad, dispuestos y dispuestas a dar vuelta el tablero a nuestro favor.

Para lograr este objetivo, necesitamos que la coordinadora 8 de marzo exija que las dirigencias de las centrales de trabajadores y trabajadoras, y estudiantes, que hasta el momento no han convocado activamente a aportar en las paralizaciones, como lo hicieron en el paro portuario o la reciente movilización por el asesinato de Camilo Catrillanca, apostando por una estrategia de conciliación con los viejos partidos del régimen burgués (como la ex Nueva Mayoría y la DC) en maniobras parlamentarias, que se reflejó en el misero reajuste del salario mínimo.O lo vemos así con la CUT, la cual se encuentra dirigida por el Partido Comunista (PC), como también lo vemos en el Colegio de Profesores, dirigido por el Frente Amplio (FA). Estas centrales y sus dirigencias deben hacer un llamado a activo al paro, organizándolo desde las bases y en asambleas, para que realmente sea efectivo, rompiendo de una vez por todas con el corporativismo y la burocracia que se niega a abrir esta clase de debates, para que se incorporen todas las demandas de las mujeres como parte del conjunto de reivindicaciones de la clase trabajadora.

Desde el feminismo socialista que desde Pan y Rosas, creemos que la lucha contra la desigualdad de género necesariamente va de la mano con la lucha en contra la explotación capitalista, en función de una real liberación del conjunto de la humanidad.

Y así también denunciamos la ofensiva imperialista de EE.UU, que hoy en un claro mensaje golpista junto a la derecha continental organizada en el reaccionario Grupo Lima, con figuras como Macri y Bolsonaro, -que han mostrado responder en contra de las demandas de las mujeres y sectores LGTB- salen a reconocer al autoproclamado "presidente encargado" de Venezuela Juan Guaidó, al servicio de los intereses de los capitalistas, que es la base de la maniobra desetabilizadora del imperialismo. A su vez criticamos al gobierno de Nicolás Maduro y el proyecto chavista, que ha mantenido las ataduras económicas de dependencia con el capitalismo, apoyados en la boliburguesía, que mantiene sus negociados, mientras la crisis la ha terminado pagando el pueblo trabajador venezolano.

Tal situaciòn, vuelve urgente un plan de emergencia obrera y popular, hacia una real asamblea constituyente libre y soberana basada en la movilización, y que responda de manera independiente al gobierno bonapartista de Maduro y la derecha reaccionaria, a las reales necesidades del pueblo trabajador venezonalo, en perspectiva de un gobierno de los trabajadores y trabajadoras.


Vannia Hernández

Estudiante de Sociología, Universidad de Valparaíso.