Durante el 2016, 77 mujeres embarazadas acusaron violencia de género. Según el Ministerio de Salud, cada año 24 mil mujeres acuden a centros de salud para ser atendidas por agresiones, de esas 9 mil dicen ser agredidas por una persona de su entorno familiar y 5 mil confiesan que la agresión fue ocasionada por su pareja o ex pareja.
Martes 18 de julio de 2017
El diario La Tercera informa que el Ministerio de Salud elaboró un sistema para monitorear y hacer seguimiento de los casos, el cual desde el año pasado viene implementándose en modo piloto. El objetivo es dar una cobertura que funcione de forma “integral”.
Este sistema consiste en llenar una ficha clínica (y confidencial) que informe de la atención a la Seremi de Salud y el seguimiento se concretará pos atención del caso puntual, con consultas, actividades, exámenes, etc. Y uno de sus objetivos, además del registro es identificar dónde se producen los brotes de violencia de género.
Es evidente que la violencia hacia la mujer es equivalente a una epidemia extendida en la población, por eso se le aplican los mismos sistemas de seguimiento que con la influenza o la tuberculosis.
Es el producto de una sociedad enferma, pero con ganas de alentarse, pues ha sido gracias a las movilizaciones del último tiempo, donde comienzan a surgir campañas para desnaturalizar prácticas cotidianas y generalizadas en las familias.
Es por eso que se vuelve urgente una ley de emergencia que proteja a las mujeres en casos de violencia machista ,y más importante aún, asegure estabilidad y apoyo para promover la independencia económica. La cual muchas veces ata a las mujeres a relaciones que ya no desean, algunas de ellas opresivas o con eventos violentos, que en los peores de los casos terminan en femicidios.