×
×
Red Internacional
lid bot

Estados Unidos. A 100 días del asesinato de Floyd, Trump festeja la detención de 59 manifestantes en Portland

En busca de fortalecer su política de "ley y orden" que ha definido como uno de los ejes de su campaña, Trump felicitó el domingo a los policías de Portland que detuvieron a 59 manifestantes durante las protestas por los 100 días del asesinato de George Floyd.

Lunes 7 de septiembre de 2020 11:31

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, felicitó el domingo a la Policía local y a los agentes federales que reportaron el arresto de 59 personas en una manifestación antirracista ocurrida el sábado a la noche en Portland, al conmemorarse 100 días del brutal asesinato del afroamericano George Floyd por un policía blanco.

Paralelamente, Jacob Blake, afrodescendiente baleado por la espalda por otro policía blanco el mes pasado, afirmó en su primera declaración pública desde ese hecho que le "duele respirar, duele dormir, duele moverse de un lado a otro, duele comer".

"Tengo grapas (pequeños ganchos de metal) en la espalda, grapas en mi maldito estómago", dijo Blake en un video divulgado por su abogado, Ben Crump, según publicó la agencia de noticias Reuters en su sitio web en español.

Blake, de 29 años, quedó inmóvil de la cintura para abajo luego de que el 23 de agosto pasado, un policía le disparara siete balazos por la espalda en Kenosha, Wisconsin.

Trump aprovechó la ocasión para redoblar su campaña de "ley y orden" contra el "caos" que implicarían los manifestantes de Black Lives Matter, a los que califica de matones radicalizados. El presidente que busca su reelección en las elecciones de noviembre ha hecho de la "ley y el orden" uno de los ejes de su campaña mediante la cual busca amalgamar al partido demócrata y su candidato, Biden, con las movilizaciones. Nada más alejado de la realidad y por lo que el propio Biden tuvo que salir aclarar, por si quedaran dudas, que él no era ningún izquierdista y que no tendría problema en usar la fuerza contra las protestas violentas.

Teniendo en mente ese plan de campana Trump tuiteó: "Estas son las ’protestas pacíficas’ demócratas", junto a un video en el que se observa a una persona que intenta apagar llamas en su cuerpo durante una concentración en la calle, supuestamente el sábado en Portland.

En otro mensaje, felicitó a los policías de esa ciudad del estado Oregon y a los agentes de la Guardia Nacional y otras fuerzas federales a los que envió allí. por la detención masiva de manifestante, al que calificó como un trabajo "bien hecho".

El día 100 de las protestas antirracistas en Portland estuvo nuevamente signado por una dura represión de parte de la Policía y los agentes federales, con gases lacrimógenos.

Por el mismo motivo, ayer también hubo movilizaciones en Rochester (estado Nueva York), Louisville (Kentucky) y en el distrito federal de Washington.

La Policía de Portland reportó la detención de 59 personas entre el sábado y el domingo, de las cuales 43 fueron procesadas, pero no consignó si hubo heridos o lesionados entre los manifestantes.

En Louisville, las protestas adquirieron cierta tensión ante la presencia de un grupo de personas en su mayoría blancas, autodenominadas "patriotas", que estaban armadas y mantuvieron algunos cruces verbales con los manifestantes antirracistas y luego se retiraron, según medios locales.

Allí, la manifestación ensombreció el Derby de Kentucky, la mundialmente célebre prueba de turf que se corrió ayer, pues la llamada milicia NFAC, integrada por afroamericanos armados, se reunió frente al hipódromo Churchill Downs, escenario de la carrera.

Louisville es uno de los epicentros de las protestas contra la violencia racista debido a que en marzo pasado la afroamericana Breonna Taylor recibió ocho disparos de policías en un operativo antidrogas en su departamento, en el que no se hallaron estupefacientes. Todo indica que la Policía además dejó morir a Breonna cuando aún estaba viva y su pareja gritaba que llamen a una ambulancia.

También Rochester es uno de los principales centros de las protestas antirracistas luego de que en marzo pasado Daniel Prude, un paciente psiquiátrico de 41 años, muriera asfixiado luego de que un policía lo encapuchara y se arrodillara sobre su espalda.

Mientras tanto, la candidata demócrata (opositora) a la vicepresidencia para las elecciones del 3 de noviembre próximo, Kamala Harris, sostuvo que "hay bases" para acusar a los policías que dispararon por la espalda a Blake.

"No tengo todos los hechos, pero sobre lo que vi, hay bases para presentar las acusaciones", afirmó Harris a la televisora CNN.

Las declaraciones de Biden y Harris son absolutamente limitadas y tímidas en relación tanto al movimiento en curso, el nivel de racismo institucional, la violencia policial y la agresividad de la campaña de Trump.

Las imágenes de los disparos contra Blake, el asesinato de Floyd y de Prude, no dejan lugar a dudas de que la brutalidad policial racista tiene su base en el racismo institucional del propio capitalismo estadounidense, un racismo que durante 150 años fue avalado y reforzado tanto por demócratas como por republicanos. Que Harris diga que "hay bases" para acusar a los policías es lo mínimo que mínimo que se podría decir y está aún muy lejos de las reivindicaciones de un movimiento como el de Black Lives Matter que ha llegado a pedir la desfinanciación o directamente la disolución de la Policía, sin contar que apuntan directamente contra las bases racistas del Estado.

Mientras tanto, Trump no solo no muestra ninguna timidez en su discurso sino que cada día lo refuerza más. Es un discurso de odio abierto que estigmatiza a los manifestantes, polariza y tensa la situación social y política para afianzar a su base electoral, al mismo tiempo que justifica el accionar de las bandas paramilitares supremacistas y de ultraderecha que se los ha visto con mucha más frecuencia en las últimas semanas y que ya, en muchos lugares, actúan en común con la Policía sin ningún tipo de disimulo.