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PERU 5 DE ABRIL NUNCA MÁS. A 24 años del autogolpe de Fujimori, sus consecuencias

Miércoles 6 de abril de 2016

A menos de una semana de las elecciones presidenciales en Perú, se cumplen 24 años de aquella noche del 5 de Abril en donde el entonces presidente Alberto Fujimori Fujimori declaró por cadena nacional "Disolver el congreso de la república, reorganizar totalmente el poder judicial, el consejo nacional de la magistratura, el tribunal de garantías constitucionales y el ministerio público y reestructurar la contraloría general de la república". Según Fujimori, tales medidas serían el inicio de la solución de los graves problemas en los que venía sumido el país, como la profunda crisis económica latente que había dejado el gobierno anterior encabezado por Alan García y el avance de la violencia por parte de la guerrilla de Sendero Luminoso. Finalizaría su pronunciamiento declarando que todos estos poderes mencionados corruptos e ineficaces obstruían sistemáticamente el proceso de "reorganización y reconstrucción nacional", así, el gobierno puso en marcha lo que se denominaría como el autogolpe del 5 de Abril.

El autogolpe pudo realizarse por la alianza política entre el poder ejecutivo, una cúpula de tecnócratas y profesionales en su mayoría economistas cercano a los principales grupos empresariales peruanos, a las organizaciones patronales y a las instituciones financieras internacionales y las fuerzas armadas junto a la policía quienes salieron inmediatamente a las calles para aplicar el estado de emergencia y acechar a domicilio a un cierto número de hombres políticos, periodistas y líderes de opinión; a la vez el autogolpe se acompañaría además de una serie de decretos presidenciales que destituían a los jueces independientes y contrarios al gobierno e interviniendo también a los gobiernos locales.

Las consecuencias del autogolpe del 5 de abril

Las consecuencias son trascendentales y considerables y llegan hasta el día de hoy, con miles de desaparecidos y asesinatos a luchadores sociales, cientos de miles de esterilizaciones forzadas a mujeres las cuales sufren las consecuencias muchos años después, la desarticulación y el duro golpe a todo el movimiento social, estudiantil y obrero producto de la dura criminalización de la protesta y la fuerte represión que junto a la deslegitimización de las luchas sociales envueltas bajo la sombra del resurgir de Sendero Luminoso marcó un gran retroceso en la concientización de las masas.

Mientras en el plano económico también hubo cambios muy radicales que dejaron huella y marcaron un nuevo rumbo que regirá la política económica de los últimos 25 años, cabe destacar el hecho que todos los cambios económicos estuvieron enmarcados dentro de lo que sería el llamado "Consenso de Washington", que comenzaría con el plan draconiano que se impuso a poco tiempo del ascenso del gobierno teniendo como principales medidas: la privatización de las principales empresas del estado vendidas a precio ínfimo, los despidos y la reducción a la mitad de los funcionarios de la administración pública, lo cual llevaría a despidos en el sector privado también, el rigor en los gastos estatales, la desregulación del mercado de trabajo imponiendo condiciones precarias a los trabajadores, la fuerte devaluación de la moneda trayendo como consecuencia el aumento de la pobreza a la vez que la supresión de las subvenciones y subsidios profundizarían los problemas de desigualdad que se mantienen latentes hasta la actualidad.

En 1993 se promulgó una nueva constitución, que fue realizada por un Congreso surgido de unas elecciones de las que no participaron los partidos políticos tradicionales, que buscaron de esa manera deslegitimar el autogolpe de Fujimori. Garantizada por la mayoría legislativa conquistada por el fujimorismo, una de las mayores consecuencias del país que todavía se tiene presente, la nueva carta magna permitiría blindar y legitimar los propósitos del fujimorismo, dentro de los cuales figuraban la reelección presidencial, la revisión de las formas de escrutinio, la redefinición de la representación política según las diferentes regiones del país, la interrupción del proceso de descentralización administrativa, el endurecimiento de las penas ligadas al delito de terrorismo sirviendo esto para encarcelar a miles de luchadores sociales y sobre todo la redefinición del rol económico del estado minimizándolo a su máxima expresión y despojándolo de funciones básicas como participar activamente en la economía.

Estos hechos que se muestran confirman que las consecuencias del autogolpe todavía han dejado secuelas.

5 de abril nunca más

El domingo son las elecciones en Perú y Keiko Fujimori hija del expresidente Alberto Fujimori actualmente encarcelado y condenado por delitos de lesa humanidad se presenta a las elecciones y con muchas posibilidades de pasar a segunda vuelta ya que se sitúa primera en las encuestas con un respaldo del 30-35 %.

Frente a esta situación, en diferentes partes del país se han venido realizando multitudinarias marchas y protestas en contra de su candidatura y ayer, por motivo de cumplirse un año más del autogolpe, diferentes organizaciones sociales marcharon en distintas localidades del país, así como en algunas ciudades del mundo, para que el mensaje de miles de ciudadanos se exprese en las calles como hace 24 años: 5 de Abril Nunca Más.