Se cumplen 41 años de la desaparición forzada de diez estudiantes secundarios en la última dictadura cívico militar. Hoy, exigen aparición con vida de Santiago Maldonado y pelean por tirar abajo la reforma educativa.
Miércoles 13 de septiembre de 2017
Rompamos con la rutina
Año tras año, miles de estudiantes secundarios se movilizan el 16 de septiembre en conmemoración a la “noche de los lápices”, momento en la que se detuvo y desapareció forzosamente a estudiantes de La Plata, que no solo luchaban por el boleto educativo y una educación pública de calidad, sino que peleaban por una sociedad sin clases.
Este año la marcha va a ser en un contexto en el que hay ataques directos a la juventud que sale a luchar.
Contra la impunidad de ayer y hoy
Santiago no es el primer desaparecido en democracia, las fuerzas de “seguridad” tienen un oscuro historial. Pero sin duda, uno de los casos que más relevancia tomaron por haber estado involucrado un testigo clave en un juicio contra el genocida Etchecolatz, fue el de Jorge Julio López, detenido-desaparecido dos veces: una vez por el ejército y la segunda por la policía bonaerense durante el gobierno de Néstor Kirchner.
Es inevitable relacionar el caso de Santiago con el de Julio López. Aunque son casos diferentes, el Estado fue y es responsable de sus desapariciones. Imposible olvidar frases como las de Aníbal Fernández: “No tengo pruebas de que no esté en la casa de la tía”.
En el caso de Santiago, admitir su desaparición sería manchar un poco más el nombre de las fuerzas de seguridad, las mismas que necesita el gobierno de Mauricio Macri para el ajuste después de octubre.
Dejando en claro que con la impunidad no se negocia, es necesario que los estudiantes secundarios se movilicen a 11 años de la desaparición de Julio López este 18 de Septiembre.
Ahora es cuando
La juventud es un factor explosivo en la historia, que junto a los trabajadores son capaces de poner en jaque al poder existente con sus ideas y sus cuerpo. Ésta es la amenaza que la dictadura pretendió borrar aquel septiembre de 1976, y es el legado que retoman hoy en las calles.
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En los 70’ durante el ascenso revolucionario más importante de la historia argentina, los universitarios y los secundarios tuvieron un protagonismo indiscutible codo a codo con los trabajadores. Son esas banderas las que levantan y es por eso que la marcha del viernes 15 de septiembre no puede ser una marcha más y se presenta el desafío de ser miles.
La mentira tiene patas cortas
Una por una fueron cayendo las distintas hipótesis que el gobierno inventó con la ayuda de los grandes medios de comunicación. La verdad es una sóla: hace más de un mes la gendarmería de Patricia Bullrich se llevó a un pibe. Fue toda esa bronca la que se expresó en la marcha del 6 de septiembre convocada en rechazo a la reforma educativa, en donde se escucharon canciones que pedían la aparición con vida de Santiago Maldonado.
Es por eso que a más de 40 años de la desaparición forzada de los compañeros, entre las principales reivindicaciones debe aparecer la de aparición con vida de Santiago Maldonado
La policía de la ciudad entra a los colegios, con la intención, sin éxito, de meterles miedo y derrotar la lucha que están llevando a cabo para derribar la reforma que quiere impulsar en los colegios secundarios el gobierno de Mauricio Macri.
Este viernes también marchan contra la reforma. Van a demostrarle al gobierno y los empresarios que siguen en alto las banderas de los compañeros desaparecidos y que no van a permitir que sus ganancias valgan más que su educación.
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